Diputado
«Esta amnistía va en contra de la separación de poderes. Además de ser indistinguible ya el Ejecutivo del Legislativo, con esta ley se incide en una de las peores obsesiones del Gobierno, que es el control de la justicia. Esta insistencia les ha llevado a hacer hitos insólitos: una misma persona ministra por la mañana y fiscal general del Estado por la tarde; su sucesor, primer fiscal general declarado no idóneo; llamaron fachas con toga a los jueces por aplicar sus leyes, las que ustedes aprueban; nombraron a un ministro y a un alto cargo del Gobierno como magistrados del Tribunal Constitucional. Han conseguido unir a todas -y digo todas- las asociaciones judiciales contra sus pactos de investidura. Han logrado que la situación del Estado de derecho en España preocupe, y mucho, en las instituciones europeas, en el Parlamento Europeo, en la Comisión Europea. Y es que esta ley sienta varios precedentes peligrosos. Fíjense: los españoles ya no somos iguales ante la ley; el Gobierno queda deslegitimado para exigir el cumplimiento de las leyes a los ciudadanos, y se abre la puerta a que el Gobierno borre arbitrariamente cualquier delito de cualquier naturaleza, siempre que se aleguen razones políticas al cometerlo y reconciliación social al amnistiar. Si permitimos que este Gobierno dicte que los culpables son inocentes, ¿qué le impediría mañana decidir que los inocentes son culpables? (Aplausos). ¿Qué Estado de derecho es este? ¿Hacia qué sistema nos estamos dirigiendo? Pero somos conscientes de lo que ustedes quieren hacer. ¿Ustedes han pensado por una vez estar una tarde en el Congreso de los Diputados diciendo que la amnistía es más transparente y más legal que los indultos? ¿Semejante disparate lo puede decir un diputado en esta Cámara, un diputado portavoz del Partido Socialista? Es de primero de Derecho, señor López. (Aplausos).»
Fragmento 6 de 8 de esta intervención.