Tomás Fernández RíosVox
Diputado
«Señorías de SUMAR, según su lógica, si un adolescente pasa por delante de una cafetería y ve un cartel de un cruasán, ya estamos en un riesgo sistémico para la salud pública. Si una familia va a un centro comercial y ve el anuncio de una pizza, prácticamente eso sería un crimen contra la humanidad nutricional. Han construido ustedes un modelo en el que la mera posibilidad de exposición a un menor convierte cualquier publicidad en sospechosa. Y el resultado es delirante: prohíben ustedes la publicidad a 150 metros de colegios, parques, bibliotecas, instalaciones deportivas, playas urbanas, ferias locales, fiestas populares; es decir, ¡prácticamente en toda España! (Aplausos). Solo les falta prohibir anuncios en las inmediaciones de un cumpleaños infantil o en la cola de una churrería. Porque el problema hoy en día parece ser que no es ni el precio de la vivienda ni las listas de espera sanitaria ni la seguridad en los barrios ni la precariedad juvenil. No, no: el gran enemigo de nuestro tiempo es el anuncio de una hamburguesa en una piscina municipal. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 5 de esta intervención.