Carina Mejías SánchezVox
Diputada
«Muchas gracias, presidente. Después de escuchar al señor Pisarello, no puedo ahorrarme decirle que de todo eso que ha explicado es usted directamente responsable, porque ustedes han gobernado en solitario o en coalición durante más de diez años la ciudad de Barcelona y el Gobierno de Cataluña. (Aplausos). Por lo tanto, la responsabilidad de que Barcelona sea hoy la ciudad del top ten de los okupas, de que no haya pisos de alquiler y de que, además, se haya sumido la vivienda en una inseguridad jurídica total, es de ustedes. No eluda su responsabilidad, señor Pisarello. (Aplausos). Pero no hemos venido aquí a hablar de las políticas del señor Pisarello y de su socia, la señora Colau, sino que hemos venido a hablar de lo que nos explicaba sucintamente el señor Noriega. Desde el afecto, señor Noriega, debo reconocer que pocas iniciativas me han sorprendido tanto como esta. Ha tenido que hacer un preámbulo sobre la situación de la vivienda en España porque la verdad es que la iniciativa no daba para mucho más. Mientras España atraviesa una de las etapas más graves de deterioro institucional y de corrupción política, de descrédito democrático y de descomposición moral de su Gobierno, ¿ustedes comparecen hoy aquí para presentarnos una reforma sobre videoconferencias en comunidades de vecinos y libros de actas digitales? ¿De verdad no tenían nada mejor en el archivo de sus iniciativas parlamentarias? (Aplausos). ¿No tenían nada de más calado político? La verdad es que este es el nivel. Mientras los españoles contemplan escándalo tras escándalo, mientras las instituciones están siendo utilizadas para proteger intereses políticos, mientras el Gobierno depende de socios que chantajean al Estado y sostienen su permanencia en el poder a cualquier precio, mientras la corrupción y las sospechas cercan al Ejecutivo, el Grupo Popular decide dedicar su iniciativa parlamentaria a regular juntas telemáticas de propietarios. Señor Noriega, ¿de verdad esto es de calado político? Esto no es casualidad, es una decisión política que ustedes han tomado. Me parece que es una decisión de no incomodar, de no confrontar; una decisión de ejercer una oposición burocrática inofensiva y perfectamente asumible por este Gobierno que no acaba nunca con sus escándalos. El problema de esta iniciativa no es solo su contenido, el problema es lo que simboliza: un Partido Popular resignado a administrar titulares menores mientras España se hunde en una crisis institucional sin precedentes. No seremos nosotros quienes nos neguemos a digitalizar y que la digitalización pueda resultar útil. Claro que puede facilitar reuniones, agilizar trámites y modernizar determinados procedimientos, pero pretender presentar esto como una gran prioridad legislativa en la España actual resulta casi casi grotesco, señor Noriega. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.