Javier Sánchez SernaPodemos
Diputado
«La reforma que se propone hoy corrige a nuestro juicio ambos problemas. Por un lado, mantiene el umbral general de quince diputados para constituir un grupo, pero lo flexibiliza de forma razonable para formaciones que no alcanzan ese número, a las que le bastará tener cinco escaños y haber obtenido al menos el 10 % de los votos en el conjunto de las circunscripciones donde presentaron su candidatura o el 3 % de los votos emitidos en el conjunto del Estado. A nuestro juicio, esta reforma tiene una lógica que es completamente democrática: permite que fuerzas con apoyo significativo, bien sean concentradas territorialmente, bien que tengan una distribución estatal, puedan tener un grupo propio si han superado umbrales de apoyo electoral que no son marginales, que son importantes. Es decir, acerca el Reglamento a la realidad del pluralismo que expresan las urnas y reduce la distancia entre la realidad del Parlamento y la realidad de la calle. Por otro lado, esta reforma introduce dos cautelas que son importantes: una, que no pueden constituir grupos separados quienes pertenezcan al mismo partido; y dos, que tampoco pueden formar grupos quienes en el momento de las elecciones pertenecieran a formaciones que no se hubieran enfrentado a ellas. A nuestro juicio se trata de un equilibrio virtuoso. Se amplía el perímetro del pluralismo político efectivo y se facilita la constitución de grupos políticos cuando hay proyectos diferenciados, y, a la vez, se ponen límites claros para evitar la conformación o la proliferación de grupos políticos artificiales. Se trata, en definitiva, de una reforma para reforzar el pluralismo político y el derecho a la participación. Por ello también creemos que esta reforma puede aumentar la legitimidad de esta Cámara al reducir la distancia entre la pluralidad de la calle y la pluralidad del Parlamento. Nada más y muchas gracias. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 2 de esta intervención.