Diputado
«Le voy a responder. Usted me pregunta si yo a partir de ahora, por la aprobación de la ley de amnistía, me voy a sentir más español. Pues no, igual. No es ninguna noticia, no. De hecho, es una imposición. A mí nadie me ha preguntado si quiero ser español o si no quiero serlo, igual que a mucha gente en Cataluña nadie se le ha preguntado. Pero dicho eso, usted también nos pregunta si nosotros, a partir de ahora vamos a respetar la Constitución. A mí hay artículos de la Constitución que me gustan enormemente, que son hermosos. Artículo 47, un clásico: derecho a una vivienda digna. ¿Ustedes saben cuál es el alquiler medio, lo que se paga de media de alquiler en este país? 1700 euros. ¿Les importa? ¿Cuál es su propuesta, además de dar banderas a la gente para que se tapen en un parking? ¿Cuál es su propuesta? ¿Cuál es su propuesta? ¿Saben cuál es el salario medio en este país? 2000 euros. No es mucho, 2000 euros. ¿Saben por qué? Porque en los tres últimos años ha subido el salario medio un 3 % y la vivienda un 44 %. ¿Saben que el 60 % de los jóvenes tiene ansiedad? ¿Lo saben? Quizá no sea tan importante como la amnistía, ¿eh? Hay quien se mofa. Quizá eso no rompe España, pero a mí me preocupa mucho que el 15 % de los jóvenes de su país -también parte de mi país- hayan pensado en algún momento en suicidarse. A mí eso me preocupa, me preocupa enormemente. (Rumores). Sí, me preocupa mucho. Me preocupa mucho y lo que no voy a hacer es regalar banderas. La amnistía es una solución política y salda una deuda...»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.