Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«La Organización Mundial de la Salud fue notificada oficialmente del brote el 2 de mayo de 2026, el sábado. A partir de ese momento, gracias a todo el entramado que hay multilateral y de salud global, se empezaron a hacer todas las investigaciones epidemiológicas y la coordinación internacional. Aquí también nos tenemos que enorgullecer de formar parte de ese multilateralismo, de esa coordinación internacional, de esa vigilancia epidemiológica internacional que nos permite no solamente ser parte de la Organización Mundial de la Salud, sino saber que la Organización Mundial de la Salud tiene radares en todo el planeta, en todos los territorios. El buque Hondius, de bandera neerlandesa, había realizado una expedición en Sudamérica y navegaba hacia el Atlántico Sur. Algunos pasajeros habían desarrollado síntomas compatibles con el hantavirus y posteriormente se confirmaron varios positivos, hasta ocho. Tres personas enfermas fueron evacuadas en Cabo Verde. A medida que avanzaban las investigaciones, la Organización Mundial de la Salud y el ECDC, que es el organismo europeo encargado de la vigilancia de las enfermedades infecciosas, comenzaron a evaluar los diferentes escenarios de riesgo. El principal problema era evidente: había más de un centenar de personas de medio mundo que podían haber estado expuestas durante días en espacios cerrados y aislados a miles de kilómetros de lugares que tuvieran capacidades sanitarias avanzadas como sí tenemos en España. La cuestión no era dónde atracaba o dejaba de atracar un barco, la cuestión era cómo se gestionaba una operación internacional que combinaba una evaluación epidemiológica, un contexto de seguridad de salud pública internacional, la capacidad hospitalaria avanzada ante posibles empeoramientos y ante posibles situaciones de gravedad de los pasajeros, repatriaciones internacionales y una coordinación diplomática internacional.»
Fragmento 5 de 28 de esta intervención.