Isidre Gavin i VallsJunts
Diputado
«Vamos a hacer un poco de cronología. La primera muerte por hantavirus fue el 11 de abril. Un hombre de 70 años murió en el barco con problemas respiratorios. Once días más tarde, su cadáver se desembarca en Santa Elena, en medio del Atlántico. Pero también desembarcan hasta treinta pasajeros, prácticamente sin control médico. Algunos van a Sudáfrica, como la mujer de la primera víctima, que muere en Johannesburgo en un hospital. Y hay una tercera víctima en Alemania. El 2 de mayo, la OMS alerta del brote de hantavirus, un día antes de que el Hondius llegara a Praia, en Cabo Verde. La OMS podría haber mandado material para ayudar al desembarco en Cabo Verde, podría haber mandado especialistas y material. La OMS podría haber hecho PCR dentro del barco. Se podrían haber detectado los positivos antes y haber evitado tres días de viaje en un barco que no estaba preparado -eso sí es cierto- para atender una urgencia clínica respiratoria, como quedó claro con el primer fallecimiento. Pero aquí también se estaban asumiendo riesgos, como un viaje de tres días más de barco con una instalación no preparada y con personas potencialmente afectadas. Fue una cadena de decisiones en las que participaba el ministerio y que eran muy cuestionables. ¿Por qué no se hicieron PCR? Usted me dice que estas PCR son especiales. Ya sabemos que se necesitan PCR especiales. ¿Por qué no se hicieron PCR especiales a los pasajeros del Hondius antes de trasladarlos al aeropuerto de Tenerife para repatriarlos? ¿No consideraron importante detectar casos positivos para reforzar todavía más las medidas de seguridad en la repatriación de pasajeros infectados? ¿No pensaron que contar con información sobre los casos positivos cuanto antes podía ser importante para tratar a esas personas y para proteger su salud? ¿Cómo puede decir el director de Salud Pública que no había motivos para pensar que el pasajero estadounidense con una PCR débilmente positiva fuera infeccioso? Cuando se sabe, es de todos conocido, que hay personas asintomáticas con PCR positivas que pueden ser contagiosas. Se le tendría que haber gestionado como si fuera positivo, pero no se hizo, a diferencia de los estadounidenses. ¿Cómo se puede decir que era un pasajero asintomático cuando en cuestión de horas había una pasajera francesa que estaba en la UCI, si todos eran asintomáticos? Si le hubieran hecho una PCR habrían sabido que estaba infectada, pero como no se hicieron no se supo. ¿Por qué el Gobierno español no envió a Canarias, desde algún centro de referencia especializado en enfermedades infecciosas y brotes epidemiológicos del Estado, como decía usted, los materiales necesarios para poder recoger las muestras de los pasajeros y realizar las PCR? También era otra posibilidad. ¿Pidieron a la OMS que se hicieran PCR en Cabo Verde a todos los pasajeros para saber si alguno era positivo antes de decidir mandar el buque a Canarias? Es otra pregunta porque en su intervención no he encontrado la respuesta. ¿Propusieron en algún momento a la OMS que se hiciera el traslado directamente desde Cabo Verde como puerto más cercano y seguro para evitar que las más de ciento cincuenta personas del Hondius tuvieran que pasar por una navegación de tres días con los riesgos que conllevaba? Usted aquí se ha contradicho porque ha dicho que había que ir al lugar de evacuación más seguro -y ha afirmado que era Canarias-, pero en otro momento de su intervención ha dicho que lo que había que hacer era una evacuación segura lo antes posible. Bien, una evacuación segura lo antes posible probablemente se habría podido producir en Cabo Verde. Así que ha habido una cantidad de contradicciones importantes.»
Fragmento 7 de 8 de esta intervención.