Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Me preguntaba si no existe alguna obligación legal y por qué tomamos esa decisión. Había cinco pasajeros catalanes. Aparte de la obligación legal, ¿a usted no le parece que había una obligación moral de atender a todos los pasajeros, incluidos los cinco catalanes? (La señora Calvo Gómez: ¡Lo hemos dicho!). Sí, claro. Pero ¿entonces solo atendemos a los nuestros? ¿Cuál es su planteamiento? ¿Que nosotros trajéramos solo a los españoles y dejáramos abandonado ahí el buque, sabiendo que eso podía suponer un potencial riesgo de transmisión de la enfermedad? (Aplausos). No lo entiendo. La PCR se hizo donde se tenía que hacer. (El señor Gavin i Valls se señala el oído, indicando que no le ha escuchado). Sí, yo le he escuchado perfectamente. Lo que pasa es que usted -lo siento mucho- no me escuchó a mí cuando di la primera comparecencia. ¿Cuál era su opción? ¿Hacer allí una PCR, que tarda cuarenta y ocho horas, y que esperaran en el buque todo ese tiempo para conocer el resultado? Le vuelvo a repetir que nosotros tratamos a todos los pasajeros como si tuvieran una PCR positiva. ¿Sabe qué pasa? Es que la PCR positiva en esta enfermedad va asociada a los síntomas. Pero, insisto, les hemos tratado a todos como si fueran enfermos, como si fueran casos. Se lo he dicho desde el minuto uno. Esperar la prueba PCR solo hacía retrasar el operativo; se lo he explicado perfectísimamente. Entonces, ¿por qué quería retrasar el operativo? Hemos actuado lo más rápidamente posible para que, si uno de esos pasajeros catalanes se hubiera puesto malo en algún momento, hubiera estado lo más pronto posible en un hospital catalán. Eso es lo que hemos hecho.»
Fragmento 16 de 21 de esta intervención.