Artemi Rallo LombartePSOE
Diputado
«Señor presidente, señorías, ¿está la independencia judicial hoy en riesgo en España? Esta es la moción que hoy nos interpela a contestar a esta pregunta. Como constitucionalista de profesión, reafirmaré y reafirmo desde esta tribuna mi confianza en nuestro Estado de derecho, pero como ciudadano hoy tengo que responder, señorías, que depende. Depende, señorías. Depende de la credibilidad que otorguemos a la siguiente frase: Nosotros controlaremos la Sala segunda del Tribunal Supremo por la puerta de atrás. Depende, señorías. Depende de la credibilidad que otorguemos al clamor social y mediático que denuncia la falta de pruebas en la condena al fiscal general del Estado por parte del Tribunal Supremo. (Aplausos). Señorías, ¿acaso cabe cuestionar la independencia e imparcialidad judicial por el exquisito y cálido trato otorgado a Cospedal y a Rajoy en el juicio de la Kitchen? ¿Está la independencia judicial del juez Peinado en riesgo, cuando ha entrado hasta en la cocina de la Moncloa para recabar el testimonio del ministro de Justicia en su delirante instrucción? ¿Está la independencia judicial en riesgo cuando existe y siguen en curso insólitas e inauditas causas contra la esposa y el hermano del presidente? (Rumores). ¿Independencia, señorías, o prevaricación judicial? (Protestas.-Aplausos). Esa es la cuestión. Esa es la pregunta que al menos muchos ciudadanos se hacen, porque curiosas maneras, señorías, las de este Gobierno de conculcar la independencia judicial. Afortunadamente, señorías, la independencia judicial reluce o brilla para perseguir cualquier otro tipo de crimen o ilícito, como, por ejemplo, cuando Rajoy recibía cajas de puros llenas de billetes de comisiones ilegales procedentes de obra pública. (Una señora diputada: ¡Es falso!-El señor Hernando Fraile: ¿Eso quién lo dice?) Los jueces. (El señor Hernando Fraile: No dijeron eso, no mientan). O como cuando Cospedal, señorías, alentaba a las cloacas del Estado a destruir pruebas. Relucía la independencia judicial. O cuando la pareja de Ayuso sigue enriqueciéndose obscenamente a través de una empresa que contrata millonadas con la Comunidad de Madrid. Independencia judicial que reluce o brilla. O cuando, sin ir más lejos, el señor Feijóo anuncia la imputación de Zapatero una semana antes de que suceda. (Aplausos). ¡Viva, señorías, viva la independencia judicial! Afortunadamente, en todos estos casos, por supuesto, ni existió ni existe ni tráfico de influencias ni cohecho ni prevaricación ni organización criminal, nada de nada, señorías. (El señor Hernando Fraile pronuncia palabras que no se perciben). La independencia judicial aquí sí funcionó y funciona. Inmaculadamente. ¿Verdad? Todo depende. Todo depende.»