Mónica García GómezMM
Ministra de Sanidad
«Esta reforma tiene tres grandes patas. La primera es reforzar la equidad y la progresividad del sistema. Antes teníamos tres tramos tanto para los pacientes en activo como para los pacientes jubilados y ahora en los pacientes en activo tenemos seis tramos. Hemos aumentado los tramos porque consideramos que de 18 000 a 99 000 la realidad económica es muy diferente. De 18 000 a 35 000 hemos hecho otro tramo, de 35 000 a 60 000 otro tramo y de 60 000 a 100 000. En función de esto, hemos puesto topes porque consideramos que la gente que cobra menos de 35 000 euros no puede pagar más allá de 60 euros. Por eso hemos puesto los mismos topes que tenían los jubilados. Además, hemos añadido un tramo más en los jubilados. En medio del tramo que iba de 18 000 a 100 000 hemos incluido un tramo de 18 000 a 60 000. ¿Esto en qué se traduce? Se traduce en que a una persona activa que tenga un tratamiento crónico, que necesite varios tratamientos simultáneos y tenga una renta menor de 9000 euros le vamos a ahorrar 500 euros al año -500 euros al año es mucho dinero para una persona que tiene una renta de menos de 9000 euros-; y a una persona que tenga una renta de 22 000 euros le vamos a ahorrar 460 euros al año. Cuando estamos hablando de que las familias no llegan a final de mes y de que tenemos que proteger a las familias de la factura de la electricidad, de que tenemos que proteger a las familias de la cesta de la compra y de que tenemos que proteger a las familias del contexto global que hace que la vida cada vez sea más cara y difícil, no podemos dejar los medicamentos fuera de esta protección de las familias. (Aplausos).»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.