Diputado
«Gracias, presidenta. Señor Bolaños, se le ve intranquilo, y es normal: ayer la UCO visitaba su ministerio. Supongo que para ustedes ya es el pan nuestro de cada día. El día que no van a Ferraz, visitan dependencias del Gobierno de España. La realidad es que su ministerio está en el ojo del huracán. Esa es la realidad. Estos días ha estado usted muy volcado en la visita del papa, pero yo le pido que hablemos ahora de Santos, de Santos Cerdán. (Risas). Es el cabecilla de una trama criminal, que es en lo que se ha convertido el Partido Socialista desde la llegada de Pedro Sánchez. Cerdán el otro día emitía un comunicado de prensa. Dijo que el objetivo de la Guardia Civil y de los jueces no es investigar delitos, sino destrozar a personas. Se llama efecto espejo, eso que tanto les gusta al Gobierno de España y al Partido Socialista. Eso es precisamente lo que hacía Santos Cerdán y lo que hacía Leire Díez, la fontanera del Partido Socialista, destrozar la vida de las personas que investigaban y denunciaban los casos de corrupción que afectan a este Gobierno. Esa cloaca va a ser el epitafio político del Gobierno, del que usted forma parte porque es nada más y nada menos que ministro de Justicia. Ejemplifica muy bien lo que son, lo que han sido y lo que ustedes han hecho. Son un Gobierno corrupto desde antes de nacer. El pecado original. Para tapar sus delitos, decidió cometer otros aún más graves, otros aún mayores. Usted también cumplió las órdenes de la cloaca y las órdenes de Pedro Sánchez, de P.S., del '1'. Desde el mismo día que se puso en marcha la cloaca, usted puso en marcha sus contrarreformas de la justicia. Cuando se activó esa guerra sucia, fue cuando usted se puso manos a la obra también. Intentó acabar con la acusación popular -¿lo recuerda?-, llenar la judicatura de afines al Partido Socialista -¿lo recuerda?- (el señor ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Bolaños García: No) y que la instrucción quedara en manos de la Fiscalía -lo recuerda-. Ha visto la relación, ¿no?, de Leire Díez con su fiscal general del Estado, el que usted defendía, por el que usted ponía la mano en el fuego. Señor Bolaños, ¿cuál ha sido su participación en esta cloaca? (Aplausos.-Varios señores diputados: ¡Muy bien!).»