Elma Saiz DelgadoPSOE
Ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones
«Gracias, presidenta. Buenos días. He escuchado muy atentamente su intervención, señora Sagastizabal. Y, mire, este Gobierno tiene un compromiso inquebrantable con las familias cuidadoras, y esta afirmación la puedo hacer porque hay un respaldo cierto con avances que hemos aprobado, porque hay un diálogo permanente que mantenemos con las familias cuidadoras y también por el trabajo que seguimos desarrollando para mejorar su atención, y es así porque partimos de una convicción profunda, y es que queremos acompañar y ayudar a la ciudadanía en los momentos de mayor vulnerabilidad. No hay circunstancia que exija mayor entrega que la de una madre o un padre que afronta la enfermedad grave de un hijo o una hija. En esos momentos de dificultad y de dolor las Administraciones públicas deben ser un soporte firme y un apoyo diario que garantice la conciliación, la suficiencia económica y la dignidad del cuidado. La prestación por cuidado de menores con enfermedad grave, la CUME, nació con ese firme propósito de compensar la pérdida de ingresos de los trabajadores que reducen su jornada laboral para dedicarse al cuidado directo continuo y permanente de sus hijos. Sin embargo, la realidad nos ha demostrado que las leyes no solo deben promulgarse, sino que deben protegerse de interpretaciones restrictivas que desvirtúen su espíritu humano. Puedo afirmar con claridad que este Gobierno está desplegando una estrategia sin precedentes para blindar, ampliar y humanizar el funcionamiento de esta prestación. Nuestra prioridad absoluta es que ninguna familia española tenga que elegir entre mantener su empleo o estar al lado de su hijo en la cama de un hospital o en la habitación de su casa. Por eso le anuncio, señoría, que de manera inminente, en los próximos días, subiremos a audiencia pública el texto del nuevo reglamento, que es el resultado de un proceso de escucha y diálogo con la representación de los colectivos de padres y madres, sobre todo de madres afectadas. Esta nueva normativa en la que estamos trabajando responde a una necesidad concreta, real y profundamente humana: proteger mejor a las familias que atraviesan una de las situaciones más duras que se pueden vivir en un hogar.»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.