Isabel Rodríguez GarcíaPSOE
Ministra de Vivienda y Agenda Urbana
«Esperaba de usted algo de claridad acerca de lo que llaman la prioridad nacional, que es -imagino- a lo que se refería esta interpelación y que no se atreve del todo a pronunciar, porque tenemos mucho interés en saber en qué consiste esa prioridad. ¿Qué están planteando realmente? ¿Dónde están esos ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda? ¿En qué se plantea esa diferencia de ciudadanía? Esa prioridad no es un concepto nuevo, lo importaron ustedes de la ultraderecha europea con un triple objetivo: el de dividir, el de enfrentar y el de señalar. Este planteamiento choca frontalmente, además, con nuestro ordenamiento jurídico vigente, con el ordenamiento constitucional, con nuestros valores democráticos y con la realidad social de España y de la Unión Europea, porque en España, señorías, los derechos no se otorgan en función de dónde naces, de dónde resides, de dónde cotizas, de dónde trabajas, de dónde cuidas, son distintas las variables dependiendo de los derechos. Tenemos un marco constitucional que claramente nos habla de nuestros derechos como seres humanos. Tengo mucho interés en conocer el fondo de esa prioridad nacional, ese eufemismo que ustedes defienden, que creo que es cuestionable jurídicamente, pero sobre todo creo con firmeza que es moralmente indecente y socialmente irresponsable. Cuando se introduce el criterio de exclusión por origen, lo que se está haciendo no es proponer soluciones, sino generar conflicto; un conflicto artificial entre personas que comparten exactamente la misma dificultad, la del acceso a una vivienda digna y asequible. Señor Hernández Quero, el problema de la vivienda en España no es la inmigración. Nunca lo fue. Tampoco fue un problema la inmigración de los españoles que marcharon a otros lugares en busca de una vida mejor. Esos españoles hicieron grandes aportaciones en esos países, como ellos las hacen ahora en el nuestro. Les recuerdo que muchos de ellos, de nuestros compatriotas, tuvieron que marcharse para alejarse de su añorado dictador, que les privó de derechos básicos, que es lo mismo que pretenden hacer ustedes ahora con las personas migrantes en nuestro país. El verdadero problema de la vivienda no es la inmigración. El verdadero problema es la especulación y usted se ha referido a ella. El problema es la falta de un parque público de vivienda que se pagó con el esfuerzo de todos los españoles y que terminó en el mercado libre, cuando no en manos de unos pocos a instancias de las Administraciones públicas de sus amigos, los populares. Hoy tiene una oportunidad para retractarse de lo que votó también hace aquí ahora una semana: la posibilidad de que todo el parque público de vivienda en España quede blindado para las personas que necesitan una vivienda en nuestro país y que no sirva a esa especulación que usted ha criticado aquí arriba en la tribuna. ¿Por qué dice una cosa y vota otra? ¿Por qué no vota a favor de ese parque público de vivienda para evitar que en diez o en quince años vengan esos fondos extranjeros a comprarse las viviendas que hemos construido con el esfuerzo de todos nosotros, de los que trabajamos y cotizamos en nuestro país, también de las personas migrantes, señoría? (Aplausos). Le insto a que aproveche los minutos de los que dispone en esta tribuna para hablar de soluciones reales, para utilizar la política de vivienda no como confrontación, sino como acuerdo, para buscar en el consenso las soluciones a este problema. Hablaba usted de algunos datos estadísticos y en esa acusación a las personas migrantes le recuerdo su contribución a nuestro país. Ahí están los datos oficiales. Ellos aportan el 10 % a los ingresos totales del sistema de Seguridad Social y apenas consumen el 1 %. ¿En qué datos se basa para afirmar que ellos se están quedando con nuestras viviendas? ¿En qué basa esos datos? Solo busca la confrontación. Señorías, la prioridad nacional no protege a nadie, lo que hace es debilitar el sistema. Cuando los derechos sociales se convierten en derechos excluyentes, dejan de ser derechos y pasan a ser herramientas partidistas. España es un país que ha avanzado siempre en la dirección contraria, en la de ampliar la protección, en un sistema basado en la equidad, en la cohesión social.»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.