Fèlix Alonso CantornéSumar
Diputado
«Ese ánimo de mejora de una sociedad referente en derechos humanos nos lleva a defender algo que a otros les parecerá extraño: garantizar el respeto mutuo entre condenados y carceleros. Aunque carcelero es una palabra que ya no sirve, porque el fondo de lo que hoy defendemos no es el castigo, sino la reinserción. Si de verdad creemos que la cárcel debe servir para reinsertar, como nos obliga la Constitución, entonces estamos obligados a proteger y a dignificar a quienes lo hacen posible cada día. El funcionario de prisiones no es un carcelero, sino el primer eslabón de la reinserción, y una plantilla maltratada, con miedo y sin medios, no reinserta a nadie. El amplio reconocimiento al trabajo de los servidores públicos y trabajadores de prisiones ha generado acuerdo entre todos nosotros para incrementar su protección en la labor de la reinserción. Aprovecho para enviar un saludo a los familiares de Nuria López, asesinada en Mas d'Enric por falta de medidas suficientes para prevenir riesgos laborales. Esto también es por Nuria. Pero ella no es la única que ha sufrido violencia. Solo en 2024, más de seiscientos funcionarios resultaron heridos en las cárceles catalanas, setenta y nueve de ellos de gravedad. Las agresiones se han triplicado en menos de diez años.»
Fragmento 2 de 4 de esta intervención.