David Serrada ParientePSOE
Diputado
«Muchas gracias, presidenta. Señorías, hoy es un buen día. Es un buen día para los funcionarios de prisiones y para la Administración General del Estado, pero sobre todo es un buen día para decir que un colectivo de trabajadores y trabajadoras, con perseverancia, lucha y, sobre todo, muchas ganas de acción van a conseguir una victoria importante en este Congreso de los Diputados: que entre la mayoría de grupos parlamentarios de esta Cámara podamos llevar a cabo la reforma de la primera ley orgánica que se puso en marcha en nuestra democracia. Señorías, los centros penitenciarios son uno de esos lugares que rara vez ocupan titulares cuando las cosas funcionan bien, y eso sucede gracias a los profesionales que trabajan en ellos. Mientras celebramos este debate, miles de hombres y mujeres estarán entrando en un centro penitenciario para garantizar la seguridad, la convivencia y el mandato constitucional de la reinserción. Pensemos por un momento en una escena cotidiana que nunca abre los informativos: se abre la puerta de un módulo y un funcionario entra, sabiendo que detrás de esa puerta hay decenas de personas privadas de libertad, cumpliendo condenas por diferentes delitos. Son personas de distintas procedencias, con conflictos, con frustraciones, con problemas y, también, con expectativas de futuro. El trabajo de los funcionarios de prisiones, que poca gente conoce, consiste en mantener el orden, prevenir conflictos, evitar agresiones, mediar cuando surgen enfrentamientos y garantizar la seguridad de todos, la de los internos, la de sus compañeros y la suya propia. Lo hacen cada día, con profesionalidad, con autoridad y muchas veces sin el reconocimiento público que merecen. Hoy, desde esta tribuna, quiero dirigirme a ellos. Quiero dirigirme a los más de 30 000 trabajadores y trabajadoras de la Administración penitenciaria (aplausos), a quienes desarrolláis vuestra labor en uno de los complejos más difíciles de la Administración pública, a quienes hacéis posible que se cumpla ese mandato constitucional de la reeducación y la reinserción social y a quienes contribuís cada día a que nuestro sistema penitenciario sea un referente internacional.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.