María Jesús Moro AlmarazPP
Diputada
«Mi grupo ha apostado por el camino más difícil: no contentar oídos, sino tratar de buscar la información que tenía que dar obligatoriamente el Gobierno y que no ha dado. Esto no es una tómbola, señorías. Nos debemos al interés común. Quien sea padre o madre me entenderá. Lo más difícil es decir no y lo más sencillo es decir sí y después buscar recovecos para no cumplir. Lo que hemos hecho siempre es decir la verdad, no maquillar. Hemos defendido mantener la alternatividad porque, en contra de lo que se dice, es la garantía de los mutualistas, es la garantía de sus fondos, es la garantía de recibir lo que han aportado durante tanto tiempo, pero, eso sí, con más controles, con más garantías, con más vigilancia y con más responsabilidad de los poderes públicos. Cerrar con rabia e infantilismo la puerta a aquello que puede sostener los fondos y no abrir más problemas con quiebras es realmente no entender lo que está pasando. Es necesario tener en cuenta a los que fueron obligados a ello. Señorías, no formaban parte de un club de golf. Si querían trabajar, tenían que ser mutualistas. Defendemos a quienes no son delincuentes: tuvieron que permanecer, ya que no podían hacer borrón y cuenta nueva. Esa es nuestra defensa. Cuando el Gobierno se asustó, nos vetó. Nos vetó, una vez más, de manera ilegal, de manera absolutamente inconstitucional. Los tres meses de SUMAR no son iguales que nuestros tres meses, no lo son. Las cifras aparecieron por arte de magia. Señores de SUMAR, ustedes son corresponsables. Ustedes han negado tres veces a los mutualistas. Hoy podríamos estar votando estas enmiendas de los grupos Popular y Junts (aplausos), pero, por su voto en contra, no se están votando. Por lo tanto, señorías, señores diputados, ahora que se han vuelto tan fanáticos del papa y de lo que dice, escuchen a los mutualistas. Escúchenlos.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.