María de la Cabeza Ruiz SolásVox
Diputada
«Con esta propuesta ustedes simplemente quieren evitar que un caso como el de Noelia vuelva a suceder. Mientras que nosotros lo que queremos evitar que suceda es que una niña, en la flor de la vida, sea primero arrancada de su familia, después violada en un centro de acogida y por último abandonada a su suerte tras un intento de suicidio. Eso es lo que nosotros queremos evitar que suceda. (Aplausos). Dudo que podamos siquiera imaginar el sufrimiento terrible que Noelia tuvo que vivir, pero precisamente por eso decía que deberíamos haber hecho todo lo posible por cuidarla, por sanarla y por devolverle las ganas de vivir. Pero no fue así, Noelia no recibió los tratamientos ni los cuidados que hubiera necesitado para paliar su sufrimiento y, por tanto, no estaba capacitada para decidir libremente sobre su muerte, como permitieron que hiciera. Ella, desgraciadamente, no tuvo otra salida, pero hizo algo muy importante antes de marcharse, tremendamente importante: su caso despertó conciencias contra esta ley y puso otra vez el debate de la eutanasia sobre la mesa. Eso es algo que ustedes no se podían permitir, porque ustedes quieren seguir utilizando la ley para quitarse este problema de encima lo antes posible, porque ustedes en lo que están es en abreviar procedimientos especiales, en acortar los tiempos, en que nadie se interponga en su camino para acabar con el sufrimiento de estas personas cuanto antes. Verdaderamente se le ponen a uno los pelos de punta. Y por eso quieren poner trabas a que los familiares de personas que hayan solicitado la eutanasia y obtenido un informe favorable puedan plantear un recurso contra esa resolución. Por eso quieren dificultar que un padre, una madre o un hijo desesperados consigan suspender cautelarmente las ejecuciones con la excusa de que con ello dilatan en el tiempo el padecimiento físico o psíquico constante e intolerable de las personas que han solicitado la eutanasia. Pero eso, señorías, no tiene sentido. No tiene sentido que pretendan obstaculizar la lucha de las familias por los suyos, en aras de eliminar un sufrimiento que ya han demostrado que no les importa, porque si les importara, traerían aquí soluciones para garantizar que ninguna persona en esas condiciones sufra hasta el extremo de querer desear la muerte. (Aplausos). Soluciones para garantizar los recursos materiales, médicos, psicológicos, de cuidados paliativos, de acompañamiento, de ayudas a las familias.»
Fragmento 3 de 6 de esta intervención.