Antonio Román JasanadaPP
Diputado
«Quiero recordar las palabras pronunciadas el pasado lunes en esta misma sede parlamentaria por su santidad León XIV. Cierto es que la portavoz de SUMAR ha mencionado que el papa habló del respeto a la vida desde la concepción hasta la muerte natural y se ha referido a ello diciendo que pertenecía a la esfera privada, a la esfera de las creencias. Pues no escuchó bien al papa, porque él dijo: La defensa de la vida humana no es una cuestión particular ni un interés confesional, es una meta de civilización. Y añadió que la grandeza moral de una nación se manifiesta sobre todo en su capacidad de acompañar, proteger y amar a aquellas vidas que atraviesan mayor fragilidad. Esta reflexión no es con el fin de arrojarnos las palabras del papa unos a otros, como tristemente he visto en la bancada azul o en el Grupo Socialista a lo largo de este Pleno (la señora Montesinos de Miguel: ¡Muy bien!), sino porque su santidad nos interpeló a todos los legisladores, con independencia de nuestras creencias, que no deben quedar, portavoz de SUMAR, en la esfera privada. Una sociedad verdaderamente humana se mide por cómo trata a quienes más necesitan a los demás, a los más vulnerables o al enfermo que sufre. (La señora Mínguez García pronuncia palabras que no se perciben). Sí, señora Mínguez, al enfermo que sufre hasta límites extremos. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.