29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

María de los Reyes Romero VilchesVox

Diputada

«Señorías del Grupo Socialista, llevan años presentando cualquier discrepancia con sus ineficientes, ineficaces y contraproducentes políticas de género como si fueran un ataque a las mujeres, a las que dicen ustedes representar, pero ese monopolio que ustedes atribuyen no es así, porque defender la igualdad ante la ley no es atacar a las mujeres; defender la maternidad no es atacar a las mujeres; defender la familia no es atacar a las mujeres; exigir que los recursos públicos se destinen a resolver los problemas reales y no a alimentar estructuras ideológicas tampoco es atacar a las mujeres, muy al contrario. (Aplausos). Lo que perjudica a las mujeres es utilizar sus problemas como excusa para ampliar chiringuitos de género en los que enchufar a sus afines. Los minutos de silencio no bastan para detener la violencia ni tampoco sus puntos violetas. La señora Guinart, ya que hablamos de puntos violetas, nos ha recordado aquí el nombre de la primera directora del Instituto de las Mujeres y yo voy a recordar a una directora más reciente, la señora Isabel García, que, hablando de casos de corrupción, fue cesada por su mismo Gobierno por irregularidades en contratos públicos. Así que ya sabemos que corrupción y socialismo van siempre de la mano. El hecho es que, aunque no hubiera corrupción, en nada beneficia a las mujeres el aumento del gasto público para seguir manteniendo estos chiringuitos inútiles a costa de los bolsillos de todos los españoles. Censura, intervencionismo, discriminación, corrupción, delirios ideológicos y, sobre todo, muchos sueldos públicos que pagan los españoles con los resultados que estamos viendo. Eso es en lo que se resume su política feminista y lo que pretenden afianzar con esta proposición de ley. Señorías, las mujeres españolas no necesitamos más organismos, más burocracia ni más ingeniería social. Lo que necesitamos las mujeres españolas es seguridad, oportunidades, conciliación familiar y laboral y respeto a nuestra dignidad.»

Fragmento 4 de 4 de esta intervención.

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