María de la Cabeza Ruiz SolásVox
Diputada
«Señorías, una ayuda como esta debería ser automática, y no depender de mil papeleos, intermediarios e informes que siempre se interpretan para perjudicar la adjudicación de la ayuda, y nunca para favorecerla. ¿Cuál es la prioridad de este Gobierno? (Aplausos). Eso es lo que nosotros nos preguntamos, porque, desde luego, no es la de resolver los verdaderos problemas de nuestras familias, no es la de resolver lo básico, lo importante para que los nuestros tengan una vida digna. Desde luego, su prioridad no es nacional, como la nuestra, porque ni creen en la nación ni creen en los nuestros. Y, para colmo, el maltrato institucional, ese que para unas cosas les importa tanto y para otras tan poco. Escuchen bien: 'Tú has decidido traer al mundo a este niño, sabiendo que venía enfermo, para cobrar una paguita, y eso no va a pasar'. Esto es lo que una familia denuncia haber tenido que escuchar de un empleado de la Administración en la pelea por esta prestación: el mundo al revés. Mientras que hay quien literalmente estafa al Estado y a todos los españoles acaparando prestaciones que no le corresponden sin apenas control y fiscalización, tenemos familias españolas mendigando lo que no debería escatimárselas de ninguna manera. (Aplausos). Y es que siempre hay dinero para todos los que vienen de fuera -solidaridad, lo llaman-, y nunca para los de casa; falta de caridad, lo llamamos nosotros. Para los de casa, interpretaciones restrictivas, revisiones recurrentes y procesos administrativos complejos que llevan a la pérdida temporal o definitiva del derecho. Para los de casa, desgaste emocional y económico, por si no tuvieran suficiente con la terrible situación de ver a un hijo sufrir y tener que dejarlo todo para cuidarle. No hay derecho a que, con la que tienen encima, se vean obligados a vivir siempre con el miedo a que les extingan la CUME, con la ansiedad por lo que pueda pasar tras cada revisión, con la posibilidad de perder el salario de un día para otro. Cuidar de un hijo enfermo no es un capricho. Como muy bien dicen los afectados por esta situación, es una necesidad, una necesidad vital, una necesidad que no está siendo atendida como merece. ¡Qué hipocresía la de un Gobierno al que se le llena la boca diciendo que hay que cuidar a quienes cuidan, para luego abandonarlos a su suerte! (Aplausos). ¡Solo política de gestos, solo política de titulares vacíos! ¡Eso es lo único que saben ustedes hacer bien!»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.