Diputado
«Gracias, señora presidenta. Señor Sánchez, le preocupaba cómo le recordaría la historia. Se lo digo yo: por ser el presidente con más sospechas de corrupción de la democracia española. (Aplausos). Fíjese, el lunes pasado su mujer volvía al juzgado. En este mismo instante, un expresidente del Gobierno de España, por primera vez, está delante de un juez acusado por seis graves delitos de corrupción; el que iba de Gandhi español, ese que para usted es su faro moral. ¿El señor Zapatero sigue contando con su apoyo o, a partir de ahora, actuaba por su cuenta? Se lo pregunto porque es siempre el mismo guion: primero, el bulo; después, la conspiración; y cuando no hay escapatoria, bueno, es alguien que actuaba por su cuenta. Eso es lo que están haciendo con las cloacas. A ver si lo entendemos: las pagaba su partido; las dirigía su 'número dos', y el objetivo era defender a P. S. Es decir, el objetivo era defenderlo a usted. ¡Y usted no se enteraba de nada! La verdad es que sus argumentarios cada día son más ridículos, señor Sánchez. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.