Ana María del Carmen Redondo GarcíaPSOE
Ministra de Igualdad
«Señorías, la preocupación por estas prácticas no es exclusiva de España. Tras una iniciativa ciudadana europea respaldada por más de un millón de firmas el Parlamento europeo votó a favor de avanzar hacia la prohibición de las terapias de conversión en toda la Unión Europea entendiendo que estas prácticas son incompatibles radicalmente con los derechos fundamentales, con la dignidad de la persona y también con los valores sobre los que se asienta la propia Unión Europea. La Comisión Europea ha alertado de las graves repercusiones que tienen -usted lo ha comentado- para la salud física y mental de las personas LGTBI las prácticas de medicalización forzada y las llamadas terapias de conversión, que son en realidad terapias de tortura, y ha anunciado la adopción de una recomendación -estamos esperándola, probablemente en 2027- dirigida a los Estados miembros para impulsar las iniciativas nacionales encaminadas a su prohibición y erradicación. Asimismo, el experto independiente de Naciones Unidas en este ámbito ha advertido de que las prácticas encaminadas a la conversión descansan sobre una premisa incompatible con los derechos humanos, la idea de que las personas LGTBI deben ser corregidas, deben ser disciplinadas para ajustarse a una determinada norma social. Las personas no somos etiquetables, las personas no somos encasillables y lo importante es precisamente el respeto a esa diversidad de lo que cada uno es y quiere ser.»
Fragmento 4 de 7 de esta intervención.