Pedro Muñoz AbrinesPP
Diputado
«Gracias, señor presidente. Señorías, quiero empezar mi intervención leyendo el texto de la interpelación que vamos a sustanciar en estos momentos, y lo quiero hacer más que nada para que nadie se lleve a engaño y para que todo el mundo tenga claro cuál es el objeto y el contenido de esta iniciativa: Interpelación urgente sobre la insostenible situación del Gobierno de España y sus responsabilidades en la misma. Desde luego, no hace falta ser un gran experto, o un gran analista político, para saber que la situación política en España, la situación de insostenibilidad del Gobierno de España es fundamentalmente por dos motivos: por la ausencia de presupuestos generales del Estado y por la corrupción sistemática y generalizada que salpica al Gobierno, al PSOE y al entorno familiar del presidente del Gobierno. (Aplausos). Por lo tanto, señorías, es obligado que en esta interpelación me centre precisamente en estos dos aspectos, en estas dos realidades. Así que, señor Torres, hablemos de presupuestos. La última vez que en esta Cámara se tuvo la oportunidad de iniciar un debate sobre los presupuestos fue en octubre de 2022. Por lo tanto, han pasado casi cuatro años sin que el Gobierno los haya aprobado; mejor dicho, sin que ni siquiera los haya presentado. Señor ministro, ¿sabe usted qué significa el mandato del artículo 134 de la Constitución? Que el examen, enmienda y aprobación de los presupuestos le corresponde a esta Cámara, que debe tener carácter anual; que presentar los presupuestos no es una opción, no es algo discrecional, es una obligación para el Gobierno y, por último, que la prórroga es algo excepcional que debe darse sobre los presupuestos del ejercicio anterior, no sobre los presupuestos de la legislatura pasada. Pero ustedes simplemente se dedican a protegerse, a proteger su imagen, incumpliendo, eso sí, todas sus obligaciones y secuestrando las funciones y la voluntad de esta Cámara. Y no me venga después, señor Torres, a decir en su respuesta que, a pesar de todo, las cosas funcionan; que no tener presupuestos en vigor no afecta a la política del Gobierno. No me diga que siguen gastando y ejecutando partidas. No vaya por ahí, porque entonces usted estará confesando algo que, por cierto, ya sabemos todos: que siguen ustedes, desde hace mucho tiempo, aferrándose a esa antidemocrática idea de que el fin justifica a los medios. A ver si usted y su Gobierno son capaces de entenderlo.»
Fragmento 1 de 7 de esta intervención.