Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Señor ministro del Interior, ¿cómo se atreve usted a subir a esta tribuna a hablar -cito literalmente- de embarrar, manosear, manipular, mentir y maltratar, tratar de utilizar en beneficio propio a las fuerzas y cuerpos de seguridad achacándoselo a los otros? (Aplausos). ¿Cómo se atreve usted? ¿Cómo se atreve usted a subir a esta tribuna presumiendo de un historial de servicio de éxito y entrega a las fuerzas y cuerpos de seguridad cuando su única hoja de servicio es el fracaso y la mentira? ¿Y cómo se atreve usted a subir a esta tribuna hoy ni siquiera mencionando lo más mínimo lo que está ocurriendo hoy en el seno de su ministerio? Mire, ¿cómo se atreve usted a subir a esta tribuna y empezar su intervención expresando cínica e hipócritamente sus condolencias a las familias de los dos últimos guardias civiles fallecidos en acto de servicio -no miserablemente en un accidente laboral (aplausos), como dijo en su momento la señora Montero- cuando usted no se atrevió a compartir personalmente el dolor de las familias y de sus compañeros no estando presente en el funeral de esos guardias? Y no estuvo simplemente por miedo a ser abucheado. Pero no le sirvió esa inacción porque se cubrió de deshonor. Además, el abucheo se lo dieron días después en la Academia de Baena (sic) los familiares de los guardias civiles que estaban jurando bandera: la 131.ª promoción del cuerpo. (Rumores). Sí, señor ministro, es verdad, es Baeza. Es que cuando se tiene que hablar muy deprisa contra el reloj a veces ocurren estas cosas. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.