Ignacio Gil LázaroVox
Diputado
«Le reprochamos su desprecio permanente hacia las reivindicaciones legítimas de los guardias civiles: reconocimiento como profesión de riesgo, jubilación anticipada, equiparación salarial. Ayer mismo la Mesa de la Cámara volvió a bloquear la iniciativa legislativa proveniente del Senado que permitiría definitivamente acceder a ese reconocimiento. Y van ya más de setenta ocasiones. Y le reprochamos que usted ha sido el ministro del Interior que más sanciones ha impuesto a los agentes, que menos ha dialogado con ellos, que menos los ha escuchado, que más nombramientos caprichosos ha realizado, más ceses arbitrarios y, en definitiva, que más les ha mentido. Y sigue haciéndolo hoy. Por eso pedimos entonces su dimisión, como la habíamos pedido ya tantas veces. Hoy volvemos a pedírsela especialmente con mayor énfasis, a pesar de su silencio al respecto de esta cuestión, porque ha quedado fehacientemente acreditado que usted ha mentido a España, usted ha mentido a esta Cámara y usted ha mentido a la Guardia Civil dando cobertura a los manejos de la cloaca socialista en el seno de su ministerio. (Aplausos). Cuando hace un año apareció la primera grabación en la que la tal Leire decía que necesitaba matar a Balas, usted y la directora general de la Guardia Civil guardaron un vergonzoso silencio. Cuando meses después apareció el informe de la UCO en el que acreditaba que la directora general de la Guardia Civil se había reunido con esta individua y que el director adjunto operativo había ordenado abrir diligencias informativas a determinados agentes de la UCO, la directora general siguió guardando un escrupuloso silencio; pero usted se lanzó al ruedo y desde entonces no ha hecho más que repetir y reiterar que todo era falso, que jamás la directora general de la Guardia Civil se había reunido con esta individua, lo que, por otra parte, suponía estarle usted negando credibilidad a la auténtica veracidad del informe de la UCO. La última vez que usted negó que la directora general de la Guardia Civil se hubiera reunido con la tal Leire fue la semana pasada en el Pleno del Senado en un tono insultante y farruco. Esa misma noche la Dirección General de la Guardia Civil publicó una nota en la que reconocía que efectivamente sí, que la directora general había mantenido contactos con esta individua. Fue lamentable, penoso, patético verle a usted al día siguiente balbuceando nervioso ante la prensa para ver cómo salía del embrollo en el que usted se había metido a cuenta de sus propias mentiras. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.