Pilar Vallugera BalañàERC
Diputada
«Buenas tardes, de nuevo. Disculpen, pero me he quedado un poco sorprendida. Sea como fuere, esta proposición no de ley que ha presentado la gente de VOX es la definición de lo que es la antipolítica. Me parece evidente que en las filas de Esquerra Republicana consideramos que no hubo ningún delito el 1 de octubre de 2017 y, en la medida en que no hubo ningún delito, lo que tuvo que hacer el Estado fue su propio derecho para poder colocar algún tipo de delito a los dirigentes que en aquel momento lideraron buena parte de mi sociedad a un acto de empoderamiento que representaba votar sobre nuestro futuro. Hay tres cosas que interesan aquí. Primero, si querían delito, no haber derogado el delito de referéndum ilegal. ¿Pero saben ustedes qué sucede? Que no existía. Por consiguiente, no había ningún delito asociado al hecho de que 2,5 millones de personas fueran a votar en uso de su voluntad como nación que somos. Segundo elemento, y muy curioso, tras el hecho de querer enjuiciar a nuestra gente y tras del hecho de que muchos compañeros míos hayan estado muchos años en la cárcel, y que compañeros míos también estén en la cárcel y en el exilio, y me refiero al presidente Puigdemont y a Marta Rovira, ustedes enseñaron las falsedades del sistema democrático y ustedes demostraron que es un sistema demofóbico que no da ninguna respuesta, ni por la vía de lo que llaman ustedes constitucional ni de lo que llaman vía dialogada ni por la vía política, ante una reclamación de autodeterminación que -lo siento, pero se lo anuncio- tenemos y la tendremos, y seguiremos hasta que consigamos autodeterminarnos, porque esto va ni más ni menos que de democracia. Yo no sé cuántos diputados están aquí desde hace muchas legislaturas, pero deben recordar necesariamente que se han hecho diversos caminos siguiendo la senda de lo que ustedes creían que era constitucional. Se ha reclamado aquí el traspaso del 92 a la Generalitat de Catalunya para poder hacer un referéndum pactado con el Estado. Han venido los compañeros Turull, Marta Rovira y, también, Joan Herrera a explicar por qué la sociedad catalana lo solicitaba. ¿De verdad piensan ustedes que por mucho que nos metan en la cárcel, por mucho que nos ilegalicen y por mucho que decidan que la gente que venga a hablar con nosotros también sean ilegalizados y también los metan en la cárcel, la voluntad de un pueblo van a conseguir vencerla? ¿De verdad lo consideran? ¿Piensan ustedes que cuando en el año 2017 se plantea este empoderamiento democrático que es el 1 de octubre, cuando hay dos millones y medio de personas en la calle, cuando hay una mayoría de prácticamente dos terceras partes del Parlamento de Cataluña a favor, cuando tenemos las cuatro diputaciones catalanas a favor de ello, cuando hay 37 consejos comarcales -se lo traduzco, esto sí, porque es una institución catalana, consejos comarcales, que es como organizamos el territorio-, cuando hay 920 ayuntamientos a favor de ello, ustedes creen realmente que con el imperio de la ley vamos a resolver algo? No. Hace centenares de años que Cataluña se reconoce a sí misma como nación, hace centenares de años que estamos intentando autodeterminarnos y, si es preciso, pasarán centenares más, porque esto va de la construcción de una sociedad propia, del reconocimiento del colectivo en el que vivimos, esto va del sentimiento de pertenencia, esto va del lugar que ocupamos en el mundo, de quién eres y de cómo te relacionas con el mundo; pero es que cada vez más esto va de una mayoría que quiere eliminar nuestra lengua, nuestra nación, nuestro pensamiento, nuestras instituciones frente a una voluntad de persistencia que no se va a romper nunca.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.