Marta MadrenasJunts
Diputada
«Ahora me gustaría contestar a lo que usted ha respondido sobre la pregunta que yo le he hecho, porque ha sido una auténtica vergüenza y escándalo jurídico lo que usted me ha contestado. De hecho, viendo todos los casos de corrupción que envuelven a su Gobierno, entiendo que quiera estar a buenas con la Policía, quizás esa es la razón de que no solo no haya dicho que no se actuó correctamente -de hecho, ilegalmente-, sino que además les ha felicitado. Es un escándalo. Cualquier persona que tenga un conocimiento mínimo de derecho sabe que se están conculcando de manera flagrante, y ese día se hizo, los derechos a la libertad de expresión de esas seiscientas personas. De hecho, podría empezar a nombrarle las mociones del TEDH, que a usted no le gusta mucho. Ese TEDH que condenó en varias ocasiones al Estado español porque se negó a investigar casos de torturas, etcétera, cometidos mientras usted instruía procedimientos en la Audiencia y que estuvo condenado varias veces en el Estado español por no quererlo investigar. Por eso quizás usted no le tiene mucho aprecio y quizás no se lo estudia, porque sé que en su época no se estudiaba el derecho comunitario. Sepa que el TEDH, en el caso contra Turquía, concluyó que mostrar una bandera forma parte de la libertad de expresión garantizada por el artículo 10 del Convenio de los Derechos Humanos. Prohibir la exposición, la exhibición, constituye una restricción flagrante de la libertad de expresión. ¿Me puede explicar por qué ha felicitado a la Policía que hizo exactamente eso? La observación 34 del Comité de los Derechos Humanos de la ONU -léasela, por favor, que veo que no le interesa- afirma que la libertad de expresión ampara banderas y cantos. Pero eso no era un cántico cualquiera, era el himno de Cataluña, el himno nacional de Cataluña, ¿qué se ha pensado al validar que la Policía española pueda prohibir que se pueda cantar el himno nacional de Cataluña en Cataluña? ¡Es una auténtica vergüenza lo que acaba de hacer usted! ¡Es un escándalo absoluto! En fin, estoy absolutamente indignada. Creo que ningún demócrata de los que están en toda esta bancada puede dar por buenas las palabras de su ministro, porque es una vergüenza absoluta y un escándalo que espero que los seiscientos cantantes puedan alabar y recurrir, y que llegue al Tribunal de Derechos Humanos y acabe recibiendo una condena como usted se merece por lo que acaba de hacer hoy aquí.»
Fragmento 4 de 4 de esta intervención.