29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Gerardo Pisarello PradosSumar

Diputado

«Gracias, presidente. Quería comenzar esta intervención evocando aquí a Taty Almeida, madre de Plaza de Mayo, que nos acaba de dejar, llena de dignidad, recordando los crímenes de la dictadura argentina y a los Milei de turno que querrían borrarlos de nuestra memoria. (Aplausos). Como dijo el Indio Solari, las madres y abuelas siempre supieron cuidar sus pañuelos blancos para los amargos tiempos que tenían por delante. Tampoco nosotros podemos rendirnos. Por eso, Taty querida (levanta los brazos y la mirada hacia arriba), vamos a seguir con tu hijo Alejandro y con nuestras treinta mil compañeras y compañeros detenidos y desaparecidos en el corazón, de pie y caminando juntos, ahora y siempre. Qué rabia, señorías, tener que escuchar una vez más en este hemiciclo la farsa hipócrita de VOX sobre la prioridad nacional. La prioridad nacional en boca de los farsantes que babean detrás de Trump y sueñan casi con convertirnos en una estrella más dentro de la bandera de los Estados Unidos. La prioridad nacional en boca de quienes, entre Trump y los agricultores castellanos, gallegos, catalanes, españoles, siempre han estado con el amo del norte. La prioridad nacional en boca de los farsantes que, en lugar de defender la industria propia, piden privatizar y rematar las energéticas, la defensa, la sanidad, entregándolas, si hace falta, a cualquier millonario extranjero. ¿De qué prioridad nacional les van a hablar los señores de VOX a los vecinos y vecinas de Murcia, de Andalucía, de Baleares, si siempre han votado junto a ricos, alemanes y británicos que los dejan sin casa mientras acaparan miles de pisos? Muy gallitos de boca contra las bandas extranjeras, eso sí, pero si esa banda extranjera se llama Blackstone, se llama Cerberus o se llama Lone Star y acumula miles de viviendas para reventar los precios de compra y alquiler, VOX siempre las ha defendido. Porque a VOX le importa un bledo que los trabajadores y trabajadoras tengan vivienda digna; solo les interesa dividirlos entre sí, por su origen, por su color de piel, por lo que sea, para que las viviendas se las queden señoritos con apellidos compuestos o extranjeros multimillonarios. Porque su prioridad, señorías, no es ni lo nacional ni la patria, ya lo sabemos, es la cartera. Y para que eso cuele necesitan que los de abajo no miren arriba, a los rentistas, a los explotadores, sino que se peleen entre sí. La prueba es que los mismos que gritan 'nos invaden, nos invaden' y que luego justifican los ataques racistas contra los Lamine Yamal y contra los Nico Williams son los mismos que siempre apoyaron las golden visa para extranjeros ricos que compraban a tocateja, aunque sean jeques o mafiosos. Y, mientras tanto, señorías, Abascal riéndose de todos con su pisazo de un millón de euros, financiado por los bancos de Orbán, y denunciado por corrupción por sus excompañeros de partido. Esto es lo que indigna, porque VOX es muy de colgarse rosarios, de golpearse el pecho en las iglesias, pero siempre, señorías, están del lado de los mercaderes del templo.»

Fragmento 1 de 2 de esta intervención.

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