29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Teresa Jordà i RouraERC

Diputada

«Voy acabando. Seguimos de hecho sometidos a esta ley, a la ley de estabilidad presupuestaria, pensada evidentemente para restringir, para ahogar la capacidad de actuación de las Administraciones que están más cercanas a la ciudadanía, las que realmente le dan sentido a la política del día a día, de la gente, de la piel. Y lo más paradójico es que muchos ayuntamientos disponen de recursos, tienen superávits y remanentes, pero no los pueden utilizar con libertad para dar respuesta a las necesidades de sus vecinos y vecinas. Es que esto es el mundo al revés, es una chaladura total. Es absurdo, completamente absurdo, obligar a un ayuntamiento a acumular dinero en el banco mientras la ciudadanía reclama más vivienda, más servicios sociales y más inversiones. Es que, ¿qué estamos haciendo? Por eso, en Esquerra Republicana exigimos ir al fondo de la cuestión, hasta el fondo. Valentía, señor ministro, que no pasa nada. Exigimos una reforma profunda de la ley de estabilidad presupuestaria para que los presupuestos económicos financieros solo se exijan en casos de incumplimiento; exigimos adaptar las reglas de gasto al nuevo marco europeo; exigimos que los remanentes puedan ser utilizados para aumentar el gasto útil y necesario, y exigimos que los objetivos de déficit y de deuda se negocien con quien se tienen que negociar, con los territorios y con los ayuntamientos, porque son esas Administraciones las que sostienen el estado del bienestar, siempre y cuando la Administración General del Estado les dé permiso -que ya tiene narices la cosa-. También pedimos que se derogue de una vez por todas la ley Montoro, una norma que limitó la autonomía local y que aún hoy sigue condicionando la capacidad de los municipios para ejercer sus competencias plenas, porque la financiación local sigue siendo la gran olvidada. Este decreto no lo arregla todo, por no decir que no arregla mucho, y eso afecta especialmente -también se ha dicho- a mi país, a Cataluña, y también al país valenciano. Nuestros municipios están entre los peor financiados del Estado y esa es una realidad que sigue siendo ignorada de forma reiterada.»

Fragmento 5 de 6 de esta intervención.

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