José Ramírez del RíoVox
Diputado
«Cuando se anunció una nueva ley del cine pensamos que este tipo de cosas serían modificadas, que se intentaría una mejora de la industria y una mejora de la gestión del ICAA porque, evidentemente, todos sabemos que ha sido muy deficiente. Sin embargo, no hay nada de ese necesario cambio de modelo en esta ley que ustedes vuelven a presentar; se profundiza en el derroche de recursos, como sucede siempre, y eso termina redundando en la falta de recursos para asuntos muchísimo más necesarios para todos los españoles. Cuando el Gobierno hizo la ley del sector audiovisual perjudicó a muchas empresas independientes para afianzar su alianza con las grandes empresas de comunicación de España y ahora, en esta ley, pretendían compensar a todos esos productores independientes. Sin embargo, las promesas hechas a estos sectores quedan aplazadas en el momento en que se pongan en marcha los organismos propuestos en este texto, con lo que en realidad se trata del enésimo ejercicio de venta de humo de este Gobierno. Desde el punto de vista de técnica legislativa, este Gobierno -y en este caso me refiero prácticamente al anterior, al mismo que había hecho la ley del solo sí es sí, porque esta ley es idéntica a la del 2023- es, sin duda, el más torpe de la historia de la democracia en España. No se pueden cambiar definiciones básicas de la actividad legislada en cada ley sin que ese cambio de denominaciones tenga consecuencias legislativas muy importantes. En la Ley General de Comunicación Audiovisual que impulsaron en 2022 la definición de productoras independientes incluía a grandes plataformas, a productoras internacionales y a cadenas de televisión que podían acogerse a las ayudas contempladas en esa ley. En este proyecto que tenemos ante nosotros la definición es mucho más restringida, por lo que las empresas del sector se van a encontrar en la peor situación: la de no conocer el terreno. ¿Tenemos que utilizar la definición de la ley de 2022 o vamos a tener que utilizar esta definición? Por esa razón, al no conocer el terreno de juego a priori, es muy probable que muchas producciones internacionales elijan otros escenarios, otros países con una mayor seguridad jurídica para llevar a cabo sus producciones. Pero es que cuando el PSOE entra por la puerta, la seguridad jurídica sale por la ventana. (Aplausos).»
Fragmento 2 de 6 de esta intervención.