Gerardo Pisarello PradosSumar
Diputado
«Dicho esto, hay que hablar en este Congreso sobre las operaciones políticas y policiales llevadas a cabo en Cataluña por los ministerios de Interior del Partido Popular en todos estos últimos años. No solo se puede, sino que se debe. Porque hoy sabemos que Ignacio Zoido no solamente fue el ministro del Interior que se negó a retirarle la condecoración a Antonio Pacheco, conocido como Billy el Niño, torturador franquista. Hoy sabemos que Ignacio Zoido fue quien cobardemente ordenó cargar contra gente pacífica que solo pretendía votar en una urna el 1 de octubre y que luego escondió la mano. Hoy sabemos que el ministro Jorge Fernández Díaz, piadoso miembro del Opus Dei, que rezaba cada mañana, también fue el mismo que luego pecaba por la tarde pergeñando informes falsos con la Policía para hundir la reputación de sus prójimos y acusarlos de delitos inexistentes. Lo hizo exagerando con falsos informes la corrupción real del pujolismo, que había sido su aliado hasta dos días antes. Lo hizo infamemente acusando a muchas personas independentistas inocentes y también a gente de Podemos y de nuestro espacio político. Pero, como su generosidad cristiana era tan grande, acabo haciéndolo con los propios suyos, no en defensa de la unidad católica de España, sino para tapar los casos de corrupción más graves que se han visto en la democracia.»
Fragmento 5 de 6 de esta intervención.