Agustín Santos MaraverSumar
Diputado
«Muchas gracias, señora presidenta. Hoy tenemos seis convenios que ratificar. De ellos, cuatro tienen un carácter técnico que mejorará la cooperación en términos de justicia y la lucha contra el crimen organizado. Uno de ellos es un avance, que es el tratado de amistad con Francia, que es una pieza clave y cuya peculiaridad es que se ha votado en contra de él antes. Hoy tenemos la oportunidad de corregir este aspecto y establecer esa alianza estratégica con Francia, que es imprescindible para el proyecto de cooperación europeo. Hay uno que es especialmente importante no por lo que propone, sino por lo que desdice. Es el tratado de cooperación sobre la OCCAR, la organización de cooperación para el desarrollo del armamento en Europa. Lo que se nos propone es una reforma por la puerta de atrás de la Ley sobre Secretos Oficiales. El propio presidente del Gobierno ha declarado en numerosas ocasiones en esta Cámara que tiene que ser reformada, que tiene que ser puesta al día. Además, hay un proyecto del Grupo Parlamentario Vasco metido en un cajón desde hace tiempo, que debería haberse puesto en marcha también. La peculiaridad de esto es que, más allá de establecer una correspondencia entre las categorías de secretos oficiales de seis Estados y de crear una nueva, que es secreto OCCAR, llega un momento en que no sabemos realmente qué es lo que puede ocurrir con ello. Un breve ejemplo. Después de prometer 800 000 millones de euros en créditos y en subvenciones a la industria armamentística europea, la semana pasada quebró el eje estratégico de esa cooperación, que fue el Eurofighter, con un desacuerdo comercial entre la Airbus alemana y la empresa Dassault francesa. De acuerdo con esta ley, ninguno de los que estamos aquí conoceremos en vida las razones de ello porque está oculto bajo el secreto de la reforma de la ley sobre secretos que se está proponiendo hoy a voto. Por lo tanto, si queremos tener un mercado europeo transparente en aquello que se considera prioridad -que no es la que nosotros compartimos, pero es la que la propia Comisión Europea considera prioritaria-, no es posible hacerlo aprobando esta reforma de la Ley sobre Secretos Oficiales de los seis Estados europeos y cómo nos afecta. Por ese sentido, no podremos votar a favor de ello. Gracias. (Aplausos).»