José María Sánchez GarcíaVox
Diputado
«Con la venia. Vamos a votar en contra de la autorización parlamentaria a tres de los tratados firmados para los que se requiere hoy de esta Cámara dicha autorización. En primer lugar, el acuerdo con el Banco Asiático de Desarrollo. Es cierto que se trata de disposiciones de naturaleza administrativa o funcionarial, como el estatuto y las inmunidades de los funcionarios de dicho banco. En todo caso, la actividad de este banco una vez examinada someramente no nos convence en modo alguno. Tiene proyectos de financiación siempre regidos por la idea -que nosotros consideramos falsa- del cambio climático o timo climático y muchas publicaciones, muchas, en defensa de la ideología de género. Por lo tanto, vamos a votar no. Vamos a votar también no por segunda vez al Tratado de amistad y cooperación entre Francia y España de 2023. Esencialmente porque consideramos que este tratado, más que un tratado entre Francia y España, es un tratado entre el señor Sánchez, que no hace falta que diga que no merece nuestra aprobación en ningún orden de su actuación, y el señor Macron, que tampoco nos gusta absolutamente nada. Los dos concluyen sus mandatos el año que viene, afortunadamente. En este tratado hay una cláusula muy controvertida que ha dado lugar a lo que yo llamaría un impropio canje de notas, porque no se califica así por los ministerios competentes, pero, en fin, hubo un intercambio de cartas entre los ministros sobre esa controvertida disposición relativa a la intervención en el Consejo de Ministros de cada uno de los Estados de un ministro del otro Estado contratante, que fue lo que determinó en la votación anterior que se negase la autorización -según entendí- de quienes nos acompañaron en la postura contraria. Aunque se haya subsanado eso -que ya digo que es discutible que tenga valor de tratado y, por lo tanto, haya sido propiamente modificado el tratado por la falta de solemnidad, que ya sería incluso inferior a la falta de solemnidad de un intercambio o canje de notas-, subsisten en el tratado referencias a la ideología de género, a la Agenda 2030 y al Acuerdo de París. Por lo tanto, nuestro voto sigue siendo no. Se nos dirá aquí que es una oportunidad perdida, toda vez que es un tratado de amistad con Francia y que es un país vecino. En la Guía de Tratados Bilaterales con Estados del Ministerio de Asuntos Exteriores -tratados en vigor-, la nación francesa ocupa veinticinco páginas. Hay más tratados con Francia que con ninguna otra nación; luego, esto no aporta nada ni es una pérdida irreparable. En ningún momento necesario. Tampoco durante el régimen de Franco, en el que hubo tratados: uno de búsqueda de relaciones de buena vecindad, todavía con el Gobierno de Burgos, no había terminado la guerra; luego de doble imposición, de cooperación científica y cultural, y, luego, un importante acuerdo de cooperación en materia civil y mercantil de reconocimiento de sentencias. Por lo tanto, no aporta nada y, desde luego, ya digo que votaremos no. Finalmente, vamos a votar no también a la autorización del acuerdo de extradición con Egipto. Aunque es cierto que no se podrá conceder nunca la extradición de un nacional del Estado requerido al Estado requirente, esto no deja de plantearnos alguna duda severa. Pongo el ejemplo.»