29N · generales · dom 29 novfaltan 27 días

Ada Santana AguileraPSOE

Diputada

«Por tanto, el contenido sexual que consumen no se limita a las pantallas, pornifica sus relaciones afectivosexuales, su comportamiento e incluso su percepción de su lugar en el mundo. Por supuesto, no podemos desaprovechar la ocasión para recordar que la mayoría de contenido subido a plataformas digitales o redes sociales pertenece a víctimas de violaciones, mujeres que han sido engañadas o extorsionadas, otras de las que se han aprovechado de su vulnerabilidad y otras que sencillamente corresponden al imaginario clásico de violación. También es necesario recordar que la mal llamada industria de la belleza está también muy presente aquí, enseñándoles a nuestros jóvenes qué tipo de cuerpos han de tener, distorsionando nuevamente la realidad e hipersexualizando el entorno digital. Y es que no nos tiene que extrañar que entre los adolescentes, sobre todo las mujeres adolescentes, se encuentran de moda operaciones del tipo operarse los labios, operarse los pechos o incluso operarse los labios vaginales para responder al estereotipo de mujer que se les enseña que han de ser. Ante todo, sería ingenuo pensar que las familias en exclusiva deben ser las encargadas de proteger a sus hijos de un mundo que se escapa de nuestra comprensión y que, lamentablemente, avanza más rápido de lo que nos gustaría. Por esa razón, el Gobierno de España ha impulsado el proyecto de ley orgánica para protección de las personas menores de edad en entornos digitales, que se encuentra actualmente en tramitación parlamentaria, y las propias familias en un 95 % afirman estar de acuerdo en que quieren que se regule el entorno digital para proteger a sus hijos e hijas. (Aplausos). Y si hablamos de formación afectivosexual a las familias, nos encontramos con que el 40 % de las familias afirma que nunca o casi nunca ha hablado con sus hijos e hijas de educación sexual. Por tanto, creo que a estas alturas de la intervención no es necesario preguntar si es esencial hablar de la educación sexual y afectiva en las aulas, sino cambiar la pregunta a por qué la educación sexual afectiva sigue siendo la asignatura pendiente de nuestro sistema educativo. (Aplausos).»

Fragmento 2 de 3 de esta intervención.

¿Algo mal atribuido o clasificado? Envía una corrección.