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29N · faltan 25 días

Viviane Ogou i CorbiSumar

Diputada

«Abro comillas: 'Las mujeres son trabajadoras sexuales, su trabajo es encontrar un novio que les pague la vida a cambio de sexo'. O también: 'Si te pones en situación de que te violen, asume tu responsabilidad' -cierro comillas-. Estas frases son de Andrew Tate, investigado por delitos sexuales y con millones de seguidores jóvenes de todo el mundo. Y lo preocupante es que para muchos adolescentes estas ideas son su primer contacto con las relaciones entre parejas. No es una anécdota, es el síntoma de un negocio digital masivo que rentabiliza el odio hacia las mujeres. Y no es solo en Estados Unidos. Esto también pasa aquí, pasa en Twitch, pasa en YouTube, pasa en TikTok. Entra en las habitaciones de nuestros chavales antes que cualquier conversación adulta sobre consentimiento. Nuestros jóvenes escuchan a El Xokas relatar como un trucazo que un amigo saliera sobrio para aprovecharse de chicas colocadas. Escuchan a Naim Darrechi -uno de los influencers españoles más conocidos- presumir de engañar a mujeres diciendo que era estéril para no usar preservativo. Y crecen con influencers como El Rubius o Wismichu, que, además de promover la evasión fiscal, se dedican a humillar a mujeres insultándolas o mandándolas a fregar. Por eso, es urgente esta proposición no de ley sobre educación afectivosexual, porque la sexualidad puede ser afecto, puede ser placer, ternura y compromiso; pero, construida sobre estereotipos, es violencia. Y necesitamos que las familias, las instituciones y las escuelas coeduquen para prevenir todo tipo de violencia sexual. (Aplausos).»

Fragmento 1 de 3 de esta intervención.

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