Viviane Ogou i CorbiSumar
Diputada
«No pretendemos sustituir a los padres, pretendemos acompañarlos. Porque no todos los padres saben cómo hablar sobre sexualidad con sus hijos, porque no todos tuvieron esas conversaciones, y porque también la violencia sexual se reproduce en el ámbito conyugal. Creo que los datos de Sanidad son incontestables, y es que uno de cada tres niños entre 8 y 12 años aprende de sexualidad únicamente a través de la pornografía. ¡Uno de cada tres niños de entre 8 y 12 años! Esto es inasumible. Con este panorama, ¿cómo nos va a sorprender que tres de cada diez mujeres se hayan visto forzadas a hacer actos sexuales que no quieren hacer? ¿O que una de cada diez jóvenes haya admitido que se ha visto forzada a tener relaciones sexuales sin querer tenerlas? ¿Cómo podemos asumir, cómo podemos aceptar que haya gente en este país que diga que educar en relaciones sexoafectivas no es necesario? Porque ya conocemos el discurso de VOX en esta materia. Dicen que educar es adoctrinar, y a la vez dicen que la violencia de género no existe y que el aumento de las agresiones sexuales se debe a la inmigración. Mienten, y mienten porque la mayoría de los agresores detenidos, investigados y condenados tienen nacionalidad española y son del entorno cercano, amigos y familiares, algo que es muy muy preocupante. Y si están subiendo las denuncias en estos últimos años es gracias al movimiento feminista, porque durante décadas, como saben, los delitos contra la libertad sexual no se denunciaban. Las víctimas callaban por miedo o por vergüenza o porque pensaban que nadie las iba a creer. Y eso empezó a cambiar gracias al 'Me too' y al 'Hermana, yo sí te creo', porque la sociedad dejó de mirar hacia otro lado con casos como el de La Manada. Dejó de normalizar que los alcaldes acosaran a sus concejales y lo pagaran ellas. Y dejamos claro que no, que las parejas no tienen derecho a forzar a nadie.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.