29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Teresa Jordà i RouraERC

Diputada

«Però sobretot avui voldria acabar aquest debat, i voldria també esperar que aquest debat servís per a una altra cosa. I deixi'm acabar dirigintme a aquells qui han passat per aquest infern, per aquest calvari, i dirlos que no hi havia res a arreglar, que els qui estaven equivocats, evidentment, no eren ells, eren els qui els volien canviar a ells; que els qui els van fer sentir vergonya són els qui sens dubte haurien d'avergonyirse, i que, malgrat tot el que us van dir a tots aquells que heu passat per aquí, malgrat tot el dolor, malgrat tots els intents d'esborrarvos, perquè no se m'acut res més, doncs no ho van aconseguir, perquè segurament sou aquí, perquè existiu, perquè estimeu i perquè heu resistit. I perquè, ara sí, tenim molt clar que no hi havia res a convertir. Només hi havia una persona que sens dubte tenia dret a viure i a ser estimada tal com és. Res més. Moltes gràcies. Muy buena tarde. Gracias, presidenta. Diputados y diputadas, hoy daremos un apoyo, como no puede ser de otra manera, así de grande, a esta moción, una moción que, si me permite la señora Micó, debería ser al pie de la letra la proposición de ley que espero que se apruebe el próximo jueves en este hemiciclo. Aprobaremos esta moción y lo haremos con convicción, con mucha convicción pero también con una cierta rabia, hay que decirlo, porque en conjunto, y pienso en el jueves, hemos tenido que esperar demasiado, demasiados años, demasiados testimonios, sufrimientos, silencios, si me lo permiten, y porque, sinceramente, llegamos tarde. Durante décadas ha habido personas que han crecido sintiendo que eran un error, y eso se dice muy rápido pero es muy duro. Son personas que durante décadas han pensado que debían ser corregidas, que el amor que sentían, que la identidad que expresaban, la manera en que existían en el mundo era una enfermedad, y una enfermedad que había que combatir. Y eso -se ha dicho- no eran terapias, eso es violencia con mayúsculas, violencia disfrazada de lo que ustedes quieran. Violencia disfrazada de acompañamiento, violencia disfrazada de un matiz de espiritualidad que no entiende nadie, violencia disfrazada de afecto. Lo que ustedes quieran, repito, pero, en definitiva, violencia. Y todavía hoy pretenden presentar aquí esta barbarie como una opinión respetable. ¿De verdad? Pues no, miren, no hay dos versiones, no hay un debate científico, no hay neutralidad posible ante esta barbarie porque nadie necesita ser curado de quien es. En este sentido, hay otros que sí, también permítanme decirlo.»

Fragmento 3 de 5 de esta intervención.

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