Diputado
«Me dirijo a la izquierda de este hemiciclo, porque nos podemos hacer los tontos o no. Yo al menos tengo ojos en la cara. Y lo digo porque yo creo que todo lo bueno que ha pasado en este país en los últimos siete u ocho años ha sido con la participación de Zapatero. Pero ¿qué diríamos si hubieran encontrado un millón y pico de euros en joyas en la casa de Aznar, en la casa del rey, en la casa de Feijóo, en la casa de Ayuso, en la casa de Abascal? ¿Qué diríamos? Señorías, conviene regular urgentemente la figura del expresidente. No tiene ningún sentido que no haya límites entre la influencia, el lobby y el tráfico de influencias. No tiene ningún sentido. Señorías, voy acabando. Yo lo he dicho muchas veces: no tengo puñeteras ganas de que Feijóo sea presidente, Abascal vicepresidente, Ester Muñoz ministra, Tellado ministro... No tengo puñeteras ganas, puñeteras. Yo no tengo puñeteras ganas de ver el enorme sufrimiento social que van a traer. Yo no tengo puñeteras ganas de ver ilegalizaciones. Yo no tengo puñeteras ganas de ver encarcelamientos políticos. Lo han anunciado. Pero, señorías, señor presidente, ¿seguir así para qué? Usted ha dicho: Cómo no continuar. Vale, bien, pero ¿para hacer qué? ¿Para hacer qué? (Varios señores diputados: ¡Para robar!). Resistir está bien. Le puedo asegurar que hay muchísima gente que subsiste gracias a este Gobierno. Y este Gobierno, gracias a la influencia de muchos de nosotros, ha hecho y está haciendo cosas muy buenas para la gente. Pero limitarnos a decir que somos lo menos malo de entre todo lo malo y no hacer absolutamente nada más... Por ejemplo, en vivienda: ¿por qué no frenamos la especulación inmobiliaria de una vez por todas, de una puñetera vez? ¿Por qué no? ¿Por qué no? Llenemos de contenido la legislatura. Porque la pregunta que les hago es, señores del PSOE: si solamente va a resistir, ¿qué quedará del PSOE cuando todo esto acabe? ¿Qué quedará? Se lo digo yo: gente muy chunga.»
Fragmento 9 de 10 de esta intervención.