Alberto Catalán HiguerasUPN
Diputado
«Podríamos hablar también de los quince sumarios judiciales abiertos y de los diecinueve tipos de delitos que se les imputan, desde pertenencia a organización criminal, pasando por blanqueo de capitales, cohecho, malversación de fondos públicos y estafa, entre otros temas y delitos, incluso uno imputado por contrabando. ¿Habrá más, señor presidente? ¿Habrá más? ¿Habrá financiación irregular del Partido Socialista? Miren, ustedes llegaron al Gobierno a través de una moción de censura, decían que para acabar con la corrupción y, al final, han caído en ella. La corrupción, señor presidente, le rodea por todas partes: en su entorno más próximo, en su partido, en su Gobierno. Acaban de condenar a veinticuatro años de cárcel a su mano derecha en el Gobierno y en el partido. Las cloacas del Partido Socialista han salido a la luz. Ustedes han financiado a la fontanera del Partido Socialista en una trama para boicotear procesos judiciales y hasta el fiscal general del Estado, señor presidente, ha sido condenado. Hablaba usted y hacía referencia al expresidente Rodríguez Zapatero. ¿Le va a suspender de militancia una vez que ha sido imputado? Y usted ha manifestado también que ha mantenido contactos con él después de esa imputación. Incluso respaldó que esas joyas encontradas en una caja fuerte, en su despacho, en un piso del Partido Socialista, eran un regalo del rey de Arabia Saudí. Sin embargo, el portavoz oficial de Rodríguez Zapatero descartó expresamente ese origen. ¿Miente usted, miente él o mienten los dos? Porque también en la valoración de las joyas nos mintieron. Joyas, por cierto, que junto con las mujeres de compañía del señor Aldama son la parte morbosa y escabrosa, pero la cuestión es qué más hay detrás. Y mientras tanto, señor presidente, su Gobierno haciendo el ridículo. La señora Morant y el señor López hablando de conspiraciones: que si la venganza de Estados Unidos o del presidente Trump, que si de los poderes fácticos de este país, y el ministro Marlaska callado cuando se le preguntó en dos ocasiones si ponía las manos en el fuego por el expresidente Zapatero. Pero es que el ministro Bolaños y también el señor Puente primero defendían y aplaudían a los arrepentidos y ahora los desprecian.»
Fragmento 2 de 3 de esta intervención.