Gala Pin FerrandoSumar
Diputada
«Les traslado también una petición de UAVAT sobre esta Comisión: que la Comisión sirva para dilucidar el seguimiento de las víctimas que se ha hecho por parte del Estado, porque clama al cielo. Nulo. Abandono. Tampoco el Parlament de Catalunya ha estado a la altura. Solo el Ayuntamiento de Barcelona -permítanme decirlo aquí-, con el empeño de Ada Colau y sin tener competencias, ha hecho un seguimiento y ha estado al lado de las víctimas de manera clara e inequívoca. El 17 de agosto de 2017 yo era la concejal, y ahora voy a llorar... (Aplausos). Yo era la concejal responsable de Ciutat Vella, donde se perpetró el atentado. Para mí fue el momento más complicado de aquellos años en el ayuntamiento. Los días siguientes al atentado mi equipo y yo recorrimos los comercios de La Rambla uno a uno preguntando a los y las trabajadoras cómo estaban. Podría explicar muchísimos encuentros de aquellos días, muchísimos. Entramos en un restaurante regentado por personas con rasgos atribuibles al norte de África que hablaban árabe entre ellos. Les preguntamos cómo estaban. Uno de ellos nos miró, nos sonrió -me acuerdo perfectamente de aquella sonrisa- y nos dijo: tengo muchas ganas de llorar. Nos explicó que tenía miedo de que la que había sido su ciudad de acogida de repente le señalara por unos hechos que no solo repudiaba, sino que sabía que absurdamente habría gente que le asociaría con ellos por su aspecto físico, por su lengua, por su religión. Las comunidades musulmanas de este país -las de Barcelona, las de Cataluña- explican que cuando hay un atentado de los denominados yihadistas son víctimas potenciales en dos sentidos. Por un lado, como cualquier otra persona, pueden ser víctimas del atentado -Raquiaou fue la primera víctima del atropello en La Rambla, una mujer musulmana- y, en segundo lugar, porque serán señalados por algo que no han hecho y que ellos saben que el islam ni avala ni fomenta; al contrario, lo condena. (Aplausos). Así que hagamos también que esta Comisión de investigación sea un muro de contención contra la islamofobia. Justicia y verdad también para nuestros vecinos y vecinas musulmanes.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.