29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

Juan José Aizcorbe TorraVox

Diputado

«Así pues, nuestra absoluta parca y rotunda oposición a la creación de dichas comisiones de investigación, y concretamente a la de esta, donde algunos -insisto- tenemos relaciones muy personales, porque su creación no pretende la verdad, sino otro fin, y algunos de ustedes lo saben muy bien. Como decíamos, tal exigencia forma parte de un solapado cambio de régimen, del que es actor principal no el sanchismo ni el petulante presidente del Gobierno; tampoco lo son sus compañeras y parejas de baile, las formaciones separatistas como las de mi tierra catalana, Junts y Esquerra, obsesionadas con destruir una Cataluña abierta que sea motor de España y una catalanidad del seny con sus nacionalismos endogámicos, que se alimentan racialmente del odio y se apoyan en un Partido Socialista siempre dispuesto a acompañarles graciosamente en sus quimeras y desprecios a nuestra patria común. No, no son los separatistas tampoco los protagonistas únicos. El protagonista es el Partido Socialista Obrero Español, con todos sus pareos e historia de traiciones, abusos y odios. En sus 140 años de desprecio a la nación apuntaban, en aquel originario PSOE de 1917, la nación como un artificio burgués que sería superado por la construcción de un Estado obrero, que cambiaron en 1918, orientando su punto de mira hacia España como una confederación republicana de las nacionalidades ibéricas. Pactos históricos, como la Segunda República, donde el PSOE se alineó con Esquerra Republicana para el golpe de 1934, como ahora. El habitual mercadeo con el PNV, ciudadanos superiores, incluso a lo normal de los vascos, que hoy nos pide con su firma la constitución de esta Comisión. O el PSOE de Rodolfo Llopis, tal como escribió en 1947, que la única unidad que le interesaba era la del Partido Socialista y no la de España. Y tras el paréntesis de 1977, con Felipe González y Alfonso Guerra, el advenimiento del señor Zapatero. El PSOE de siempre recupera su pulso patibulario del odio, del enfrentamiento, que vemos ahora con toda su magnitud y fiereza política. El PSOE de la dictadura de los votos y del muro para evitar siquiera la brisa de una sociedad libre, en paz y en concordia. (Aplausos).»

Fragmento 2 de 3 de esta intervención.

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