Isabel Rodríguez GarcíaPSOE
Ministra de Vivienda y Agenda Urbana
«Señor Sayas, intervencionismo lo llama usted; yo lo llamo regulación. Cuando uno se cree que la vivienda no es un bien de mercado, sino un derecho, como todos los derechos, ha de regularse, señorías, como todos los derechos. ¿Y es la primera vez que en este país hay intervención en torno al mercado de la vivienda? No. Lo que ocurre es que en esta ocasión la intervención es en beneficio de la mayoría social y no de unos pocos. No de los fondos, no de sus amigos, no de sus hijos, en caso de las viviendas de Alicante; de la mayoría social. (Aplausos). ¿O es que no fue intervención decidir salvar a la banca con 50 000 millones de euros de todos los españoles, dejar que se quedaran con sus casas y que siguieran haciendo negocio con ellas, señorías? ¿No fue eso intervención pública? (Aplausos). Esa es la diferencia, que yo defiendo una intervención con la que quien gana es la mayoría social. Me hablaba usted de un modelo fracasado. ¡Si no hay que irse muy lejos para ver un modelo fracasado, señorías! Lo tienen ustedes aquí, en la Comunidad de Madrid y, además, vamos a hacer el histórico: ley del suelo del señor Aznar, liberalización y por tanto especulación, pelotazo; que la señora Botella diera las viviendas que habíamos pagado con los fondos de todos a los fondos buitres y la gente hoy esté siendo desahuciada de esas viviendas; o ahora -?se lo he dicho antes- que la presidenta de la Comunidad de Madrid haya hecho un llamamiento a los inversores extranjeros, cuando está determinado que es una de las causas que está inflamando y tensionando el mercado del alquiler en todo el mundo. También en Madrid, señorías. Aquí, modelo fracasado. Pero usted, que tanto lee ahora de las políticas de vivienda, supongo que bien sabe dónde está el modelo de éxito, y sí, es un modelo progresista. Está en Austria, en Viena, una ciudad que ha sido gobernada siempre por socialistas y que ha construido un parque público de vivienda que garantiza el derecho frente a la especulación. Ese es mi modelo, señoría. Ese es mi modelo. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.