Jacobo González-Robatto PeroteVox
Diputado
«Gracias. Señorías, la cuestión ya no es cuántos escándalos más tienen que aparecer, sino que la cuestión es qué ha ocurrido para que cada nuevo escándalo dure unas horas antes de ser sustituido por el siguiente. Entre ayer y hoy han aparecido 200 000 euros de una comisión de Zapatero y han entrado en el ayuntamiento de Soria. (Aplausos). Cuando una sociedad deja de escandalizarse por la corrupción, la corrupción ya ha ganado. El problema no es solo esta corrupción, el problema es la secuencia que la protege: primero, el 'no sabíamos nada'; después, 'no hay pruebas'; luego, 'todo es una campaña', y, al final, 'respetamos la justicia, pero...'. Una democracia se degrada cuando la exigencia moral se sustituye por la lealtad partidista. ¿Qué nivel de degradación están ustedes dispuestos a aceptar? ¿Qué más hace falta? ¿Hace falta que el número 2 de Pedro Sánchez sea condenado a veinticuatro años de prisión? ¿Hace falta que Koldo García sea condenado a diecinueve años? ¿Hace falta que Aldama reconozca pagos, comisiones y favores? Ábalos fue secretario general de 'la PSOE' y Cerdán fue secretario general de 'la PSOE' (protestas), los dos escogidos directamente por este señor de aquí, por Pedro Sánchez. Dos hombres de su máxima confianza. Uno, condenado. El otro, casi cinco meses de prisión provisional. Y ustedes quieren que creamos que Sánchez no sabía nada ni de Ábalos ni de Cerdán ni de Koldo ni de Aldama, ni de Leire ni de nadie de su entorno. El presidente, que lo sabe todo para ocupar el poder, de repente no sabía nada cuando este poder se pudre. (Aplausos). Ábalos subió a esta tribuna y ustedes le aplaudieron. Sánchez lo repitió en sus listas cuando ya acechaba sobre él la sombra de la corrupción, y ahora dicen que actuaron con contundencia. ¡Mentira! No actuaron cuando conocieron los hechos, sino que actuaron cuando estos se publicaron, y no actuaron por principios, sino que actuaron cuando era imposible taparlo. Ahí está el caso Salazar, con una recolocación vergonzosa, y ahí está el caso Mediador. Esa es la corrupción moral de un partido que llegó al poder prometiendo regeneración. Cuando se pierde el sentido de servicio, la política se convierte en botín. Ustedes hace mucho que se centraron en el botín.»
Fragmento 1 de 3 de esta intervención.