Noemí Santana PereraPodemos
Diputada
«Muchas gracias, señora presidenta. Antes de comenzar, quisiera dar las gracias a las personas que han impulsado esta ley desde la sociedad civil para que hoy sea una realidad en esta Cámara del Congreso. Hay algo que no entiendo de todo el debate que se ha dado en torno a esta ley y es que, si todas y todos tenemos claro que las terapias de conversión son violencia, ¿por qué no apoyamos de verdad a las víctimas de esta violencia? Esta ley es un paso adelante porque persigue y, además, sanciona a las personas que han ejercido esa violencia, pero es una ley que se queda corta, porque no acompaña. Creo que tan importante como señalar a los responsables de esta violencia es acompañar a las víctimas porque, cuando el daño que provocan está ahí y no desaparece después de una sesión o varias sesiones de terapia, sigue habiendo ansiedad, soledad, familias rotas y proyectos de vida frustrados. Por eso, nosotras presentamos enmiendas para intentar reparar este daño, enmiendas que lo que intentaban era dar apoyo y acompañamiento a las víctimas, enmiendas para la protección social, para dar una garantía habitacional, para dar prestaciones económicas; medidas, al fin y al cabo, para que las víctimas no tengan que afrontar en solitario las consecuencias de esa violencia. Nosotras esperábamos del Grupo Popular y de VOX que tuvieran el posicionamiento que han tenido y no apoyaran estas enmiendas, pero esperábamos algo más del Grupo Socialista, porque si decimos que las víctimas importan, lo que no entendemos es por qué no hacemos todo lo que está de nuestra mano para reparar ese daño.»
Fragmento 1 de 2 de esta intervención.