29N · generales · dom 29 novfaltan 26 días

María de la Cabeza Ruiz SolásVox

Diputada

«Señorías, negarles a los niños con disforia de género la ayuda de sus padres y de los profesionales sanitarios con la amenaza de multas de hasta 150 000 euros hasta ahora y de penas de cárcel a partir de ahora es una auténtica locura. Es un absoluto sin sentido que, por un lado, denuncien las terribles terapias de conversión del pasado y, por otro, promuevan las auténticas y terribles terapias de conversión del presente, que son las que mutilan y medicalizan de por vida a niños sanos (aplausos) y que no son otra cosa que puro maltrato a la infancia. ¿De verdad quieren meter en prisión a un padre que lleva a su hijo a un especialista por una disforia de género para tratar de evitar que se someta a un tratamiento terrible e irreversible? ¿De verdad quieren meter en prisión a profesionales de la salud que atienden a quienes acuden a ellos pidiendo ayuda? ¿De verdad quieren llevar a prisión a los sacerdotes a los que los homosexuales acuden voluntariamente para pedir ayuda porque han decidido libremente que quieren vivir conforme a su fe? Porque no estamos hablando de terapias forzadas, estamos hablando de personas que en su libertad intentan ayudar a otras personas y estamos hablando de personas que en su libertad acuden a pedir ayuda. Ustedes, señorías, alentados por el asociacionismo de una parte del colectivo LGTB, quieren eliminar la posibilidad de que alguien pueda siquiera dudar de su homosexualidad. Y, sorprendentemente, hemos pasado de la tragedia de que impidieran la homosexualidad, persiguiéndola y negándola, a la tragedia de que se impida a los homosexuales que hagan lo que consideren oportuno con su vida y, sobre todo, a la tragedia de impedir que nuestros niños vivan sanos y felices con su propio cuerpo, sea cual sea su condición sexual. (Aplausos).»

Fragmento 4 de 5 de esta intervención.

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