Fèlix Alonso CantornéSumar
Diputado
«Estos días, un dirigente de la patronal ha llamado memos a los jóvenes que piden la baja por la salud mental. El hombre que gana dinero negando bajas se ríe de los jóvenes. No es una salida de tono, es su forma de mirar el mundo. (Aplausos). La misma que les dice que no se pueden comprar una casa porque pagan Netflix y se toman unas cervezas; la misma que les vende el cuento del esfuerzo y la meritocracia para que crean que algún día subirán de clase social, mientras la riqueza se concentra arriba, cada vez en menos manos. Los quieren así: precarios, endeudados, agotados, derrotados, convencidos de que la culpa es suya; porque una juventud pesimista es una juventud que no protesta y esa es la que necesitan: descreída, sumisa, barata, echando horas gratis y, encima, dando las gracias. Pues bien, nosotros decimos exactamente lo contrario: queremos una juventud alegre, libre, combativa, que viaje, que aprenda, que crea, que se equivoque y que cambie (aplausos); una juventud para la que el tren, el billete del bus, la cultura o el descanso no sean un privilegio, sino un derecho que se garantiza.»
Fragmento 3 de 4 de esta intervención.