Beatriz Álvarez FanjulPP
Diputada
«Gracias, presidente. Señorías, hoy debatimos un nuevo real decreto ley del Ministerio de Transportes. Comprenderán que al Gobierno de Pedro Sánchez cada vez le resulte más difícil venir a esta Cámara a pedir confianza cuando hablamos precisamente del ministerio que más ha deteriorado la confianza de los españoles; un ministerio que durante demasiados años ha estado más tiempo en los titulares por sus escándalos que por su gestión. Y, señor ministro, le diré una cosa: dedique menos tiempo a salir en los medios defendiendo a José Luis Ábalos y más a defender a los millones de españoles que cada semana llegan tarde al trabajo o pierden conexión o ven cancelado su tren por su pésima gestión. (Aplausos). Sin embargo, aquí están otra vez pidiéndonos que convalidemos otro real decreto ley, el cuarto en cuatro años, y esa es la verdadera cuestión. Porque si esta medida es tan buena como ustedes dicen, ¿por qué llevan cuatro años negándose a convertirla en una ley? ¿Por qué el proyecto de ley del verano pasado sigue acumulando prórrogas mientras hoy vuelven a traer un decreto prácticamente idéntico? Creo que la respuesta es bastante evidente: porque un decreto les permite anunciar, pero no negociar; les permite hacerse la foto, pero no escuchar; les permite presentar titulares, pero evitar que otros grupos parlamentarios mejoremos la norma. Gobernar así no es fortalecer el Parlamento, es convertirlo en una mera Cámara de ratificación. Porque si una medida se aprueba en 2023, 2024, 2025 y ahora nuevamente en 2026 mediante decreto, quizá ya no estemos ante una urgencia extraordinaria, sino ante una forma de gobernar que prefiere el decreto al debate y la oposición al acuerdo, y eso sí es una auténtica anomalía democrática. Es utilizarlo cuando les conviene e ignorarlo cuando les incomoda. Y eso les define bastante, señorías del PSOE. (Aplausos).»
Fragmento 1 de 4 de esta intervención.