Pablo Sáez Alonso-MuñumerVox
Diputado
«Señorías, antes de aumentar el endeudamiento, debemos pedir a las empresas públicas: Uno, reducir el gasto superfluo, por ejemplo, en publicidad institucional, consultorías no esenciales y cargos de confianza. Dos, implantar objetivos de productividad y eficiencia medibles. Tres, reforzar la transparencia y exigir comparecencias periódicas de los gestores. Cuatro, eliminar los nombramientos por afinidad política y aplicar criterios de mérito, capacidad y experiencia. Cinco, reducir el número de consejeros y altos cargos. Seis, realizar una revisión integral con objeto de identificar aquellas empresas que son realmente estratégicas o esenciales. Siete, prohibir las actividades que se perciban como promoción política o ideológica. Ocho, establecer mecanismos para exigir a los gestores públicos responsabilidades por la mala gestión o por los sobrecostes. Nueve, evaluar de forma individualizada los grandes proyectos e inversiones. Diez, reducir los trámites para los ciudadanos y empresas que interactúan con entidades públicas. Once, reforzar los controles internos y externos para luchar contra la corrupción. Señorías, cada uno de los españoles tenemos una deuda de 35 005 euros. Cada nueva operación de endeudamiento compromete recursos futuros de los españoles, de nuestras familias, de nuestros autónomos y de nuestras empresas. Cada incremento del endeudamiento supone una mayor carga de intereses; intereses que han superado los 40 000 millones de euros en el año 2025.»
Fragmento 4 de 5 de esta intervención.