Alda Recas MartínSumar
Diputada
«Buenas tardes, presidenta. Ministro, señorías, quería empezar saludando a toda la buena gente que hoy nos acompaña en tribuna y a toda la buena gente que está en la sala Cánovas, personas que se dedican a mejorar la vida y el entorno de la discapacidad y la dependencia. Bienvenidos a todas y a todos, y muchísimas gracias por estar aquí. (Aplausos). Y es que hoy nos jugamos algo muy, muy importante. Y no hablo de FranciaEspaña, o no solo de FranciaEspaña, sino de que hoy todos los ciudadanos nos jugamos apostar por un sistema de cuidados que no deje a nadie atrás, y no solo a los no nacidos, que diría el Partido Popular, tanto con este real decreto ley del que hablamos ahora como, después, con la ley de dependencia y de discapacidad. Y no hubiéramos llegado hasta aquí sin vosotros. Muchísimas, muchísimas gracias. (Aplausos). Hoy el Gobierno, de la mano del ministro Bustinduy, nos trae un real decreto ley de esos que marcan un antes y un después, tanto en las políticas de la Administración General del Estado como en las de las comunidades autónomas. Pero, sobre todo, puede marcar un antes y un después en la vida de las personas con algún tipo de discapacidad o dependencia y, sobre todo, en la de sus cuidadores o, mejor dicho, cuidadoras, porque una mayoría aplastante son mujeres. Es una norma con la que, como bien ha explicado el ministro, se duplica la financiación respecto a 2025, superando los 7200 millones en 2027 y alcanzando ya los 5513 millones en 2026. En total, la inversión aumentará en 6200 millones de euros de aquí al final de la legislatura, de modo que la aportación estatal alcanzará el 50 % de la financiación de las comunidades autónomas, justo lo que tanto lleva pidiendo el Partido Popular. Esperemos que voten en consonancia. Eso se llama compromiso político, una rara avis en estos tiempos que corren.»
Fragmento 1 de 5 de esta intervención.