Alda Recas MartínSumar
Diputada
«Por esto, entre otras muchas razones, tanto este real decreto como la nueva ley de dependencia y discapacidad que vendrá después deben salir adelante, y espero que con un consenso generalizado. Por justicia, por feminismo -sí, por feminismo?-, por responsabilidad política y ciudadana y también, cómo no, por necesidad social. Sigamos generando comunidad, pero también garantizando derechos universales y creando oportunidades para todos y todas. Pero para todo ello hacen falta respuestas sin evasivas; financiación para reforzar el sistema de cuidados; financiación para reducir la burocracia; financiación para disminuir los copagos, señorías del Grupo Popular; financiación para reducir las listas de espera; financiación para una mejor atención; financiación para la creación de empleo digno para las trabajadoras de los cuidados, y financiación para afianzar derechos, muchos derechos. Como decía, a partir de 2011 los fondos destinados a la atención a la dependencia se redujeron. ¿Quién gobernaba en esa época? Se lo puedo decir yo: el Partido Popular. El esfuerzo financiero se trasladó a las comunidades autónomas y a la ciudadanía. Esto ha mejorado en los últimos años. Según los datos, España va mejor. Vamos bien. Pues bien, ha llegado el momento de devolver a la sociedad lo que nunca se debió recortar: la dignidad de las personas y de sus cuidadoras (aplausos), y la dependencia como verdadero cuarto pilar del estado del bienestar. Y un detalle para el Grupo Popular y para VOX. Esta financiación, ¿de dónde viene? ¿Viene de Quirón? ¿Viene de los bancos rescatados que nunca devolvieron las ayudas? ¿O de empresas como Madrid Network? No. Viene de nuestros impuestos, bien gestionados. (Aplausos).»
Fragmento 3 de 5 de esta intervención.